La euforia pudo más que la pandemia del Covid-19 en los festejos del Sporting de Lisboa luego de que conquistaran el título de la Liga NOS portuguesa, mismos que quedaron marcados por los disturbios que se produjeron entre la policía y miles de aficionados que se dieron cita en las cercanías del estadio José Alvalade.

 

La crisis sanitaria quedó de lado para dar paso al cero distanciamiento físico y, en muchos casos, el nulo uso de la mascarilla. A la par, las autoridades ofrecían una conferencia de prensa donde exhortaban a los aficionados a que se respetasen las reglas sanitarias.

No obstante, la fiesta hizo olvidar toda clase de advertencia y la situación se descontroló en el descanso, cuando la policía cargó contra los aficionados y disparó balas de goma, mientras que los eufóricos se defendían con bengalas y botes de basura.

 

Como era de esperarse, estos enfrentamientos dejaron decenas de heridos y obligaron a varias ambulancias a desplazarse por el lugar.

 

 

El Sporting de Lisboa se impuso por 1-0 al Boavista en el estadio José Alvalade para conquistar nuevamente un título liguero que no consigue desde 2002, triunfo con el que también corta la hegemonía impuesta por Benfica y Porto a falta de dos fechas para el final de la temporada.

Al término de jornada fecha 32, el Sporting de Lisboa aventaja en ocho puntos al Porto del delantero mexicano Jesús Corona, que el martes aplazó el título de los Leones Verdes tras golear 5-1 al Farense.

Se trató de la victoria número 25 del equipo en lo que va de la campaña en la Liga portuguesa, equipo que todavía no conoce la derrota y que puede terminar el campeonato invicto.

La próxima fecha para el Sporting será la visita el estadio da Luz para enfrentarse a su eterno rival, el Benfica, que le tendrá que hacer el pasillo al campeón.