La alcaldesa con licencia Claudia Rivera Vivanco descartó robo de lajas del zócalo por las obras de remodelación, como denunció el gobernador Miguel Barbosa Huerta.

En su videoconferencia matutina de este martes señaló que las acusaciones sin pruebas lanzadas por el mandatario son graves y parte de una “resistencia de políticos tradicionales” a la obra, ya que desde hace casi un mes está detenida.

Sin aclarar cuántas lajas se retiraron y dónde se encuentran, sostuvo que todo lo que hay en el zócalo de la ciudad está inventariado, tanto lo que es y no es parte del patrimonio histórico.

Como las obras son con recursos del gobierno federal y la zona está bajo tutela del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), enfatizó que la supervisión es rigurosa por especialistas en monumentos históricos.

La también candidata a la reelección por Morena y PT consideró entendibles las sospechas tomando en cuenta que en otros gobiernos sí se acreditó el probo de patrimonio cultural durante la ejecución de obras.

En compañía de su exsecretario de Administración, Leobardo Rodríguez Juárez, recordó que incluso el exalcalde panista Luis Paredes Moctezuma fue señalado de remplazar con una réplica la Fuente de los Frailes de la Avenida Juárez, cuando la remodeló.

“A la ciudad, cada que le hacían remodelaciones desaparecían y aparecían (bienes) después en las casas de algunos políticos, en el caso de las intervenciones que se han ido haciendo en zonas que son monumentos. Por eso yo creo es recurrente que sobre todo políticos tradicionales o que vienen de esta política tradicional vengan con esa resistencia”, refirió.

 

Reconoció que es válido cuestionar y vigilar la ejecución de una obra, pero sostuvo que en el caso del zócalo todo se encuentra en orden aunque las obras permanecen detenidas por la falta de permisos del gobierno estatal.

Tras denunciar la supuesta desaparición de lajas Barbosa Huerta anunció un inventario alterno a cargo de su gobierno, con el argumento de que tienen un gran valor histórico.

Sin embargo, su postura fue distinta a principios de 2020, cuando se debieron sustituir 30 lajas del atrio de la catedral debido a los daños causados por la instalación de la Capilla Sixtina, por la que su gobierno pagó 19 millones de pesos.

De este tema el gobernador minimizó los daños, dejó la situación en manos del INAH y a la fecha se desconoce si hubo una sanción contra la empresa Capilla Sixtina en México, responsable de la colocación de la réplica itinerante.