Luego de más de 65 años de casados, una pareja no puede estar en contacto por causa del covid: ella se encuentra en un asilo ya que padece Alzheimer.

Xavier conoció a Carmen en 1953, dos años después contrajeron nupcias y en su vida sólo una vez habían estado  alejados por un periodo de tiempo, cuando él se fue a trabajar a otro lado.

Hace un año, a Xavier se le informó que el asilo ubicado en Barcelona, España, restringiría las vistas a causa de la pandemia por coronavirus.

Pero la pandemia no lo logró que Xavier dejara de ir a visitar a Carmen y a través de una ventana la pareja se puede ver y comunicar.

Él tiene 90 años y ella 92. Alrededor de tres o cuatro veces a la semana Xavier se para al pie de la ventana del asilo donde puede ver a su esposa.

La pareja de ancianos se comunica a su modo y se miran a los ojos a través del cristal que se interpone entre ellos.

“No nos hemos separado nunca. Ahora llevamos separados prácticamente un año”, dijo el hombre que sigue enamorado.

Ni el COVID separará a esta pareja de eer Anto, de 90 años, visita a su esposa Carmen Panzano, de 92...

Publicado por EL FINANCIERO en Miércoles, 21 de abril de 2021

“En marzo pasado, una directora de la casa me dijo que cuando me marchara ya no iba a volver a entrar porque habían establecido unos protocolos muy severos y no podía entrar nadie”, dijo Xavier Antó a la agencia AP.

Una de las formas que se implementaron para que los familiares pudieran estar en contacto con las personas que están en el asilo son videollamadas dos o tres veces por llamadas. Después colocaron un locutorio con una mampara en medio.

Pero a Xavier no le gustó la mampara, ya que se tenía que ajustar a los horarios que le ponían, con un tiempo máximo de 30 minutos. Además no podía darle la mano ni un besos.

Ahora, con las vistas que Xavier hace puede ir cuando puede y los trabajadores del asilo acercan a Carmen para que los ancianos estén cerca.

El hombre usa su teléfono celular para mostrarle las fotos de sus nietos y su familia.