La familia real de Reino Unido dio el último adiós este sábado al príncipe Felipe, en un sobrio funeral de estilo militar y pocos invitados debido a la pandemia. 

El féretro fue inhumado en la cripta real de la capilla de San Jorge en Windsor, residencia real a unos 50 km al oeste de Londres, donde se celebraron sus exequias. 

Sus restos permanecerán allí hasta que la reina Isabel II se reúna con él a su muerte. La pareja reunida yacerá entonces en la capilla del Memorial del rey Jorge VI, padre de Isabel II. 

El príncipe que falleció en Windson el 9 de abril, fue una presencia constante junto a Isabel II desde que, con solo 25 años, fue coronada en 1952, cuando el Reino Unido se reconstruía tras la Segunda Guerra Mundial y su imperio empezaba a desmoronarse. 

Las restricciones impuestas por el coronavirus obligaron a modificar los planes para el entierro de Felipe, que se limitaron a 30 invitados íntimos con mascarillas y distancias de seguridad.