Amanda Gómez Nava, titular de la Secretaría de la Función Pública rechazó que hubiera anomalías en la adquisición del nuevo crematorio del cementerio de La Piedad y dijo que ya lo han verificado.

En febrero, e-consulta dio a conocer el gobierno de Puebla compró un horno crematorio, en el triple de su valor, a una empresa fantasma que a su vez encargó el equipo a un fabricante especializado en la cremación de animales en rastros o veterinarias.

Al respecto, Amanda Gómez Nava negó que por el caso se abriera una investigación, pues en la inspección que hicieron al crematorio estatal descartaron irregularidades.

También dijo que la información dada a conocer por este medio “no es la correcta”, aunque no especificó su señalamiento.

“Ya lo supervisamos. No hay anomalías en la contratación y la información (de e-consulta) no es la correcta. Nosotros como Función Pública ya lo verificamos y todo está correcto”, subrayó.

Horno del crematorio de La Piedad, al triple de su costo

A mediados de 2020, el gobierno de Puebla compró un horno crematorio para afrontar la sobre demanda de incineraciones por el creciente número de víctimas de Covid-19.

El horno que se instaló en el panteón de La Piedad de la ciudad de Puebla fue facturado en 2.99 millones de pesos a un intermediario: Edificaciones, Mantenimiento y Transportes para la Construcción Ecoprojet SA de CV, empresa constituida en el estado de Oaxaca que se encargó de vender el equipo cuyo precio real es de 800 mil pesos, con IVA incluido.

La adquisición la encargó  la titular de la Secretaría de Administración del estado, Rosa Urtuzúastegui Carrillo, al director de Bienes Muebles e Inmuebles, Igor Emilio Ferrer Acuña, quien cerró el trato con la empresa Sociedad Humanista San Miguel SA de CV, que facturó el horno con 275 por ciento de sobreprecio.