El gobernador Miguel Barbosa Huerta reiteró que la Policía Estatal mantiene el control de la seguridad en el municipio de Puebla, sin desplazar a mandos en la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que presuntamente están detrás de omisiones en la persecución de delitos.

Ayer se divulgó la renovación que su administración hizo del decreto mediante el cual toma el control de la seguridad pública en el municipio de Puebla, publicado en el Periódico Oficial del Estado el 24 de marzo, a un año de que se publicó por primera ocasión.

Sobre esta medida, el mandatario explicó que se trata de un proceso que se tiene  que ir renovando pero no implicaría la remoción de mandos municipales, aún y cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no otorgó la suspensión por la controversia que interpuso el Ayuntamiento de Puebla.
 


"No quisimos nosotros ( remover a los mandos) ; nunca le dieron al Ayuntamiento la suspensión del acto reclamado. Pudimos haberlo asumido pero la intriga con la que se utilizó para intentar crear una opinión distinta ya no favorecía", explicó el gobernador.

Agregó que a pesar de que el decreto no se ha ejecutado a cabalidad, la Policía Estatal lleva a cabo operativos en la ciudad de Puebla que seguirán vigentes, además de que no será omiso ante las supuestas irregularidades que se cometen en áreas de seguridad pública.

Sobre este último punto abundó que se está revisando la operación de las cámaras de vigilancia en la ciudad, para saber cuál es el fin y quién tiene acceso a las cámaras, además de que se revisarán las puestas a disposición ante los juzgados calificadores.

Fue hace un año cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) falló en contra del Ayuntamiento de Puebla en la controversia por el control de la seguridad pública en la capital del estado, por lo que el gobernador Miguel Barbosa Huerta publicó el primer decreto para tomar el control de las fuerzas del orden en la ciudad.

El decreto publicado este miércoles 24 de marzo asevera que es "innegable el contexto de inseguridad que se registra en las zonas de mercados municipales, en donde la delincuencia común ha transitado hacia verdaderas organizaciones delincuenciales, dedicadas a la venta de drogas, cobro de piso a comerciantes y ambulantes, prostitución, robos, venta de productos robados, pornografía, entre otros ilícitos, afectando la actividad económica de la capital”.

Agrega que la presencia del crimen organizado en la entidad es un hecho público y notorio y que, "en la Capital del Estado se han registrado ejecuciones, abandono de cuerpos, feminicidios y un aumento inusual en el robo de automóviles con violencia”.