El Congreso de Puebla cumplió su amenaza y denunció a las mujeres que resulten responsables de los daños al recinto legislativo durante las protestas del 8 de marzo. 

La presidenta de la Junta de Gobierno, Nora Merino Escamilla (de Morena), anunció este martes que se persigue a las manifestantes por romper vidrios y quemar la puerta principal.

Sin cuantificar los daños, en rueda de prensa virtual argumentó que la puerta del edificio data de 1833, así que será reconstruida porque tiene un valor histórico.

Por las pintas en la fachada y ventanas afirmó que incluso intervendrá el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ya que el recinto es parte del patrimonio histórico de la ciudad.

Aunque negó que se criminalice la protesta social, acusó a las mujeres de “vandalismo” y atribuyó los actos a un “pequeño grupo”.

La legisladora del distrito 10 de Puebla capital aseguró que los daños a inmuebles y vehículos “deslegitiman” la protesta de mujeres y solo validó a quienes se manifestaron pacíficamente.

Anunció también que presentaron denuncias las dos trabajadoras del Congreso que tuvieron daños a sus vehículos que estaban estacionados en la calle durante las protestas.

El 8 de marzo mujeres marcharon en Puebla para exigir un alto a la violencia, los feminicidios, el acoso y la desaparición de personas, así como para reclamar derechos civiles y la despenalización del aborto.