Sin cambiarle una coma ni consultar al Consejo de Notarios, el Congreso de Puebla aprobó la Ley del Notariado del gobernador Miguel Barbosa Huerta, que facilita la creación y asignación de notarías.

La nueva ley enviada por el mandatario morenista apenas el jueves se avaló en sesión plenaria este martes a pesar de que el Consejo de Notarios solicitó una audiencia previa con Gabriel Biestro Medinilla, presidente del poder Legislativo.

El dictamen recibió 29 votos a favor, cinco en contra del PAN y José Juan Espinosa Torres (del PT), así como una abstención de la perredista Liliana Luna Aguirre.

El grupo mayoritario de MorenaPT y PES rechazó más de 40 propuestas modificatorias que la oposición presentó durante las casi seis horas de discusión.

Pese a las nuevas facilidades, los legisladores afines a Barbosa Huerta defendieron que la nueva ley combatirá la corrupción, la discrecionalidad y el uso político de las notarías.

Señalaron que en los gobiernos de Rafael Moreno Valle y Antonio Gali Fayad las patentes se otorgaron como “premios”, de ahí que se han revocado 25 y otras dos están en proceso.

Ignoran a notarios

La legislación se aprobó sin consultar al Consejo de Notarios, que apenas el lunes solicitó audiencia con los legisladores tras enterarse que la ley se aprobó en comisiones el sábado.

En un escrito firmado por los siete integrantes del consejo y más de 50 notarios, solicitaron a Biestro Medinilla sostener una mesa de trabajo para analizar la ley antes de votarla en el pleno.

Pidieron escuchar sus propuestas y aportaciones con el fin de enriquecer las ley y colaborar en el objetivo de combatir las malas prácticas.

“Le solicitamos, con base al principio humano de ‘planeación democrática’ sostener una audiencia con usted, antes de la aprobación del proyecto de la nueva Ley de Notariado en el Congreso del Estado, para exponer algunos temas que consideramos de importancia y así tener la oportunidad de ser escuchados y aportar nuestra experiencia para enriquecerlo”, refiere la carta con fecha del 1 de marzo. 

Aunque su escrito se recibió el lunes y se circuló a los 41 legisladores por correo electrónico, apenas este martes al iniciar la sesión se admitió formalmente y se turnó a la Junta de Gobierno, encabezada por Biestro Medinilla, sin embargo, la ley se votó horas después y fue aprobada.

“Tenga usted la seguridad de que el deseo de fortalecer la institución notarial es compartida para nosotros. Los notarios del Estado coincidimos en que la nueva Ley del Notariado debe fomentar la transparencia en los procedimientos de otorgamiento de patentes y fortalecer y dignificar la actividad notarial, para que ésta siga otorgando eficazmente seguridad y certeza jurídica del Estado, a los usuarios del servicio notarial, pero sobre todo a la sociedad en general”, agrega.

Facilitan entrega de notarías

La nueva ley de Barbosa Huerta facilita la creación y entrega de más notarías e incluso contradice reformas que la actual legislatura ya había aprobado precisamente para frenar la entrega indiscriminada de patentes. 

La ley vigente (y que será remplazada) establece en su artículo 23 que debe existir una notaría por cada 50 mil habitantes, pero ahora este requisito se redujo a 20 mil, es decir, que podrán aumentar al doble las notarías.

Además, la ley vigente señala en su artículo 31 que los aspirantes a una notaría tendrán que cumplir con un año ininterrumpido de prácticas, con al menos cuatro horas diarias.

La ley de Barbosa Huerta cambió la frase de “un año ininterrumpido” por solo “12 meses” y suprime la obligación de las cuatro horas diarias.

 

Para aspirar al cargo al día de hoy se exige ser ciudadano mexicano con más de cinco años de residir en Puebla y con título de abogado con más de diez años de antigüedad, pero ahora el requisito de la residencia se redujo a tres años y se suprimió de plano la antigüedad del título.

Facilitan examen y prácticas 

La ley vigente exige aprobar el examen de oposición con una calificación mínima de 8 para aspirar al cargo, pero el artículo 59 de la ley del gobernador permitirá que el cargo sea para quien obtenga “la o las calificaciones aprobatorias más altas”.

Al día de hoy el examen debe ser público, tanto la prueba teórica como práctica, sin embargo, ahora solo será pública la prueba teórica y se podrá realizar en cualquier parte, ya no obligatoriamente en el Colegio de Notarios.