La unidad roja de Golf Mk7 recorrió por última vez todas las instalaciones de la Volkswagen en Puebla, antes de que sea subastada, en una ceremonia que cerró el ciclo de producción de 2 millones 136 mil 878 autos en cuatro décadas.

Steffen Reiche, presidente del Consejo de Volkswagen de México, encabezó con trabajadores la ceremonia del adiós  que incluyó una caravana con los modelos fabricados  en la entidad, que estará temporalmente en exposición en la planta armadora.

En Puebla, la primera unidad que se elaboró fue Caribe o Golf Mk1 se produjo en 1977.

“El Golf representa para Volkswagen uno de sus modelos más distintivos y apasionantes por su fuerte posición, pero también por la innovación en la producción en nuestra planta”, dijo en su mensaje Steffen Reiche.

A través de sus redes sociales, la empresa alemana además promovió los hashtags #VWLovers y #HastaLaVistaGolf.

Las líneas de producción de la planta de Puebla ahora se dedicarán al modelo Taos.

“Hoy despedimos la producción de un modelo muy generoso y estamos listos para seguir contribuyendo con la marca. Como grandes amigos, hoy decimos #HastaLaVistaGolf”, agregó Steffen Reiche.

En el homenaje también circularon las unidades que forman parte de la historia de Golf y que se elaboraron en Puebla: Caribe, Caribe GT, Golf AII, Golf 4III, Golf Variant y Golf VII.

El último auto ¡a subasta!

El director de Marketing de Volkswagen de México, Alfonso Chiquini, anunció que la última unidad de la Golf séptima generación será subastada y que pronto se dará a conocer la dinámica.

“Vamos hacer algo importante. Lo que vamos hacer es que la vamos a subastar y lo que recaudemos en esta subasta lo vamos a utilizar en uno de los pilares de responsabilidad que es Por Amor a México”, comentó.

Por Amor a México es una iniciativa que construye positivamente a favor de la biodiversidad del país, y este año es más grande y fuerte gracias al impulso de la juventud mexicana, señaló.