Trabajadores de la Clínica 30 del IMSS DE Tehuacán pidieron ser tomados en cuenta para aplicarles la vacuna contra el Covid-19, pues, aunque el hospital no fue considerado para recibir a pacientes con esta enfermedad, desde marzo del año pasado los han atendido, pese a ello, la respuesta que les han dado es que “no les toca”.

Ante tal situación, los trabajadores de la salud de dicha clínica mencionaron que no tienen ninguna clase de garantía para exponer su salud y su vida ante este padecimiento, sin embargo, durante varios meses se han arriesgado por lo que calificaron como injusto que se les niegue la aplicación de la dosis.

Agregaron que desde hace unas semanas ya habían dado a conocer sus inconformidades por lo que después de unos días, personal del sindicato buscó un dialogo con los quejosos, en el cual les hizo saber “que no les corresponde recibir la vacuna”, pues no eran una instancia para solicitarla; con la respuesta, la indignación creció, pues no se les dio mayor información, ya que en los últimos meses cuatro de sus compañeros se contagiaron.

Aseveraron que la situación que más les molestó fue la muerte de uno de sus compañeros hace unos días, un médico de 38 años de edad a quien se negaron a hospitalizar a pesar de ser uno de los más comprometidos en el Módulo de Vías Respiratorias, por lo que manifestaron que están conscientes de que la vacuna no es una cura, pero les permitiría tener menor incertidumbre, al estar en contacto con los pacientes infectados.

Comentaron que en toda la unidad hay unas ochenta personas, pero dedicados a la atención de pacientes covid son alrededor de treinta, desde intendentes, hasta doctores, tomando en cuenta a las enfermeras; todos ellos han solicitado la vacuna, pero ha sido en vano, pues creen que por no estar en hospital no es necesaria para ellos.

Explicaron que diariamente atienden a pacientes con covid que llegan con síntomas leves, desde temperatura, tos, o que empiezan a desaturar oxigenación, y ahí se determina quién debe hospitalizarse, y quien debe aislarse, o tener tratamiento en casa, por lo que el riesgo para ellos y sus familias es constante.