Por más de hora y media legisladores discutieron en el Congreso de Puebla por las licencias para separarse del cargo y por el uso de la palabra en las sesiones virtuales.

La presidenta de la Mesa Directiva, Nora Merino Escamilla (PES) fue objeto de múltiples reclamos de la oposición, que la acusó de parcialidad y uso faccioso de sus funciones.

Esto luego de negarse a aceptar el oficio con el cual el diputado José Juan Espinosa Torres (del PT) notificó su retorno al Poder Legislativo tras una licencia de dos meses.

El oficio lo recibió por correo este viernes antes de la primera sesión plenaria del año, pero lo rechazó con el argumento de que se requiere impreso.

La diputada priista Rocío García Olmedo le recordó a la presidenta que ella misma suspendió la recepción de documentos impresos por la pandemia de Covid-19, así que era incongruente solicitarlo.

Merino Escamilla justificó que por ser un caso "especial" ordenaría al personal recibir el oficio de Espinosa Torres el lunes.

La panista Mónica Rodríguez Della Vecchia denunció que con esa decisión la presidenta de la Mesa iría en contra de la propia suspensión que declaró la semana pasada.

El diputado sin partido Héctor Alonso Granados acusó a Merino Escamilla de obstaculizar el retorno de Espinosa Torres, y calificó de "dictadorcitos" a ella y al presidente del Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla (de Morena).

Solo Vianey García Romero (Morena) defendió a la presidenta, desdeñó los señalamientos en su contra y pidió continuar el desarrollo de la sesión.

Ven bloqueo de licencias

La perredista Liliana Luna Aguirre intervino para denunciar que Merino Escamilla obstaculiza las licencias, porque apenas el miércoles le fue negada una.

La legisladora del PES señaló que el permiso para separarse del cargo no le fue negado, sino que se pospuso su aprobación para otro día, ya que la licencia solicitada es para el 3 de marzo y aún es enero.

Armando García Avendaño (del PRD) respaldó a su compañero y reclamó a la presidenta de la Mesa por hacer una mala interpretación de la ley y "condicionar" las licencias, pues el lunes aseguró a los medios de comunicación que solo 20 de los 41 legisladores pueden dejar su curul.

Merino Escamilla admitió que fue falsa su afirmación ante los medios y aceptó que todos los legisladores tienen derecho a una licencia, pero no se disculpó por sus dichos.

Pelean por el micrófono

En la discusión también hubo reclamos de que los legisladores no podían activar sus micrófonos porque el personal del Congreso los desactivaba.

Merino Escamilla afirmó que todos los congresistas pueden activar sus micrófonos en el momento que lo deseen, pero esto fue rechazado por diputados de todos los partidos.

Incluso al momento de las votaciones legisladores de Morena, PT y PES no podían emitir su voto y solo hacían señas con las manos.

En una de las votaciones Rodríguez Della Vecchia intervino para condenar los hechos, pues denunció que el cierre de los micrófonos es una violación a los derechos de los diputados.

Alonso Granados reclamó que solo se permite hablar e incluso interrumpir en cualquier momento a los legisladores afines, pero a la oposición se le bloquea y se le ignora.

A pesar de que la sesión solo tenía 11 puntos enlistados, únicamente se atendieron ocho y se canceló a las 3 de la tarde.