Pese a que existe una esperanza grande y de índole mundial por los avances de la vacuna contra el COVID-19, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, anunció que la aplicación de la misma no será obligatoria para las y los atletas que compitan en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021.

De acuerdo con Bach, exigir la aplicación de las vacunas sería "ir demasiado lejos", como señaló durante su visita a Tokio donde intentó convencer a la población japonesa y a los patrocinadores de los Juegos de 2020 que el evento puede disputarse en julio con todo y espectadores, pese a que recientemente ha surgido un nuevo brote de contagios.

Durante su visita del pasado martes a la Villa Olímpica, Bach repitió el compromiso del COI para tener unos Juegos seguros, señalando que el comité de organización tomaría "todas las medidas de precaución necesarias para que los deportistas puedan estar distendidos y sentirse en seguridad".

 

Sugerencia, mas no obligación

Además, confirmó que el COI se encargará de animar a los atletas para hacerse vacunar antes de participar en los Juegos, aunque dicha acción no será obligatoria.

"Hay demasiadas cuestiones a tener en cuenta. Se trata de una cuestión de salud privada. Es también una cuestión de estado de salud de cada uno. Es una cuestión de disponibilidad", declaró Bach.

Los responsables de Tokio-2020 han afirmado que se espera una amplia “panoplia” de medidas contra el virus a fin de permitir que los Juegos puedan celebrarse incluso si no existiera todavía la vacuna, pero Bach declaró que el COI intentará ayudar a los deportistas para obtener vacunas si es que se encuentran disponibles y aprobadas.

Se prevé que los Juegos puedan desarrollarse del 23 de julio al 8 de agosto, mientras que los Paralímpicos tendrían lugar del 24 de agosto al 5 de septiembre.

Foto: Twitter / @OlympicCh_es