El gobernador Miguel Barbosa Huerta adelantó que dadas las características del incidente ocurrido el pasado sábado donde el subsecretario de Obra Pública del municipio de Coronango chocó su vehículo y provocó la muerte de tres mujeres, deberá enfrentar el proceso en prisión.

Al ser cuestionado sobre este caso, Barbosa Huerta explicó que se trata de un hecho lamentable donde el responsable que en este caso es el ahora subsecretario de Obra Pública del municipio de Coronango, Nicolás A., quien deberá de reparar los daños morales y materiales ocasionados.

Además consideró que debe de ser catalogado como un hecho agravado y no imprudencial, por lo que debería de recibir una medida cautelar privativa de la libertad en tanto dure el proceso penal, situación que se decidirá en las próximas horas cuando agentes ministerio público lo ponga a disposición de un juez de control.

"El señor será juzgado por un delito agravado, no es un delito imprudencial que tiene prisión preventiva oficiosa o justificada (...) estará privado de la libertad en tanto dure el proceso y desde luego tendrá que reparar el daño y son hechos de los que siguen ocurriendo y han ocurrido a lo largo de la historia de la humanidad", consideró.

Sin embargo el gobernador también evitó fijar su postura sobre el abandono que se ha dado al programa alcoholímetro el cual se realizaba anteriormente en colaboración con la Policía Estatal y las autoridades municipales del área metropolitana, así como de la efectividad del programa de Monitor Vial o fotomultas, para controlar la velocidad en algunas vialidades.

Fue el pasado sábado por la madrugada cuando Nicolás conducía un automóvil Ford Mustang rojo modelo 2016, sobre la Diagonal Defensores de la República pero antes de llegar al Bulevar 18 de Noviembre perdió el control en una curva, se subió al camellón y embistió un automóvil que circulaba en el carril contrario.

Derivado del impacto dos mujeres que viajaban en el automóvil deportivo salieron proyectadas, una más murió prensada dentro y otra resultó lesionada, mismo diagnóstico que recibió el conductor del automóvil particular que fue embestido por el funcionario que dicho sea de paso, conducía con exceso de velocidad y en estado etílico.