Tras el “coscorrón” de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al Congreso local, Morena presentó la iniciativa para reconocer por fin los matrimonios igualitarios en Puebla.

Las reformas llegan un año después de que diputados de Juntos Haremos Historia y el PAN votaron en contra de estas uniones civiles, en aquella sesión del 8 de octubre de 2019, en la que también negaron la despenalización del aborto.

El nuevo proyecto de ley ingresó con discreción y sin ser anunciado en la sesión plenaria del jueves, y contempla varias modificaciones al Código Civil del estado.

Además de permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, se pretende reconocer el concubinato homoparental y otorgarle certeza jurídica.

Esto a una semana de que el presidente del poder Legislativo, Gabriel Biestro Medinilla, reconoció que la SCJN ordenó reconocer los matrimonios igualitarios en el estado.

Así se daría cumplimiento a una sentencia del alto tribunal emitida desde 2017, pero que las últimas dos legislaturas poblanas habían ignorado.

Las reformas de Morena 

La iniciativa presentada por la diputada Rafaela Vianey García Romero prevé la modificación del artículo 294 del Código Civil del estado, que actualmente dice: 

“El matrimonio es un contrato civil, por el cual un sólo hombre y una sola mujer, se unen en sociedad para ayudarse en la lucha por la existencia”.

La propuesta de la morenista es que ahora diga: “el matrimonio es un contrato civil por el cual dos personas se unen voluntariamente en sociedad, para llevar una vida en común, con igualdad de derechos y obligaciones, y para ayudarse en la lucha por la existencia. En términos del régimen constitucional, queda prohibida cualquier forma de discriminación que atente contra este derecho”.

Va concubinato homoparental 

Para el reconocimiento del concubinato homoparental se contempla modificar los artículos 297, 298 y 300, que actualmente declaran que esta unión de hecho es exclusivamente “entre un hombre y una mujer”.

En los tres artículos se cambiaría esa frase por los términos “personas”, “pareja” y “concubinos”, para suprimir la restricción del género.

En el 321 se prevé además una medida sobre el domicilio conyugal, mediante la adición de una fracción VIII que diría: “tratándose de matrimonios entre personas del mismo sexo, y de no existir común acuerdo, el Juez podrá designar al cónyuge que le corresponderá el uso del domicilio conyugal, previa audiencia y analizando las particularidades de cada caso”.

En los artículos 330, 333 y 403 del Código Civil se busca también suprimir la terminología discriminatoria como “el marido y la mujer” o “el hombre y la mujer”, para sustituirla por “los cónyuges” y “los contrayentes”.

La iniciativa de García Romero fue turnada para su análisis y eventual aprobación a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, que ella misma encabeza.