Marlene Aguilar, una mujer que perdió su trabajo debido a la pandemia por covid-19, vendió cubrebocas para poder comprar un cachito para la rifa del avión presidencial.

La mujer argumentó que se vio forzada a hacer esto pues debe mantener a sus hijos y carece de recursos:

"Ojalá que ganemos algo, vengo con mucha fe y esperanza de sacar un premio, la pandemia nos dejó sin trabajo y necesito dinero para la educación de mis hijos, y para tener una entrada en lo que conseguimos trabajo mi esposo y yo", indicó ante las cámaras.

Su esposo y Marlene vendieron cubrebocas y gel antibacterial, pues trabajaban en una empresa de intendencia; sin embargo, al iniciar la contingencia, los despidieron de manera arbitraria.

"Los dos trabajamos en una empresa de intendencia, cuando empezó la jornada de sana distancia, nos descansaron sin goce de sueldo, y en mayo nos avisaron que ya no seguiríamos en la plantilla, nos liquidaron, lo poco que nos dieron lo invertimos en cubrebocas y gel antibacterial, con eso juntamos para este cachito", indicó.

Por su parte, su esposo se mostró contento de participar “en algo histórico”:

"Es muy emocionante participar en algo histórico, por fin se rifa algo que pertenece a todos los mexicanos y lo mejor es que el dinero se usará para hospitales y todo el sector salud, es un honor contribuir y ya si nos sacamos algo, que mejor".

Los 100 premios de 20 millones se entregarán después de la rifa del avión presidencial.