La empresa canadiense Almadén Minerals anunció que retomará los trabajos de exploración en la mina de Ixtacamaxtitlán, en la Sierra Norte de Puebla, luego de que una autoridad judicial ordenó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) resolver sus permisos del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA).

A través de un comunicado, la empresa dio a conocer a sus accionistas esta decisión debido a sospechas de que puede hallar oro y plata fuera de la reserva que actualmente tiene un amparo y por la cual la Semarnat había detenido el análisis del MIA para Almadén desde octubre del 2019.

"Mientras se espera el resultado de la solicitud de permisos y procesos relacionados, la compañía (Almadén Minerals Group) ha tomado la decisión de reanudar la exploración en esta gran propiedad ", señaló.

En su comunicado Almadén señala que la exploración, hasta ahora, se centró en la primera área de descubrimiento que derivó en el estudio de factibilidad, donde se estableció que las previsiones eran extraer anualmente 7.06 millones de onzas de plata y 108 mil 500 onzas de oro de esta mina.

Para dichos minerales la empresa Almadén uso precios base de 1 mil 275 dólares por cada onza de oro y 17 dólares por cada onza de plata, por lo que se podría decir que anualmente, durante los primeros seis años de exploración.

La empresa recordó que el capital inicial del proyecto es de 174 millones de dólares, además de que la inversión para extraer cada onza de plata es de aproximadamente 11.3 dólares, mientras que la inversión por cada onza de oro es de aproximadamente 850 dólares.

Adicionalmente la minera canadiense tiene previsto la "eliminación de presas de relaves mediante el uso de relaves filtrados, lo que reduce la huella del proyecto y el uso de agua", además de la construcción de un depósito de agua que proporcione un suministro permanente y constante a largo plazo para los residentes, que se han opuesto al proyecto por los daños ecológicos que generaría en la región.

Pese a los beneficios económicos que la empresa sostiene que generará para la población, la falta de consulta popular a las comunidades indígenas llevó a que organizaciones y pobladores de Tecoltemi interpusieran un amparo en 2015 que detuvo el proyecto.