Hace 18 años Atlixco era una ciudad de casas antiguas, contaba con sólo tres unidades habitacionales ubicadas al norte de la mancha urbana; pero poco a poco la tierra cambio de valor, con el gobierno del entonces presidente municipal Felipe Velázquez Gutiérrez, fecha en que comenzaron los cambios de uso de suelo.

El primero de ellos y el más escandaloso por la oposición de los comerciantes locales fue en la zona del bulevar Niños Héroes, donde ahora se ubica Plaza Atlixco y la primera sucursal de Bodega Aurrera.

Casi 20 años después esa zona sigue creciendo en el aspecto comercial y residencial, pues ahí llegaron a instalarse a lo largo de los trienios, empresas como Soriana, Chedraui, Elektra y dos plazas comerciales más entre ellas la más grande en Atlixco, La Moraleda.

En tanto, que en el tintero se quedó, el no menos polémico, Mercado de Santa Rita. Donde ahora se ubica la plazuela del productor donde se contemplaba desarrollo inmobiliario, parque industrial y central de autobuses.

Pero la compra a muy bajo costo de los terrenos a la gente de Axocopan y el abuso de los prestanombres hizo que el gobierno local comandado por Felipe Velázquez dejara guardado el proyecto que finalmente desempolvó José Luis Galeazzi Berra durante su gestión más reciente del 2014 al 2018, aunque a la fecha no se ha concretado totalmente.

En el tema de las unidades habitacionales aparecieron en el cerro denominado “El cerril”, donde hasta la fecha hay siete secciones diferentes de casas de dos pisos.

Se construyeron en diversos puntos de la ciudad fraccionamientos más pequeños como: Cámara de Comercio, Villa Elena, La Concordia, La Candelaria y Monte Cristo, esas dos últimas propiedades de los hermanos Tiro Moranchel, involucrados en lavado de dinero.

Pero el fraccionamiento más grande, con más de 3 mil casas, llegó en el trienio del 2005 al 2008, una mañana los campos de la comunidad de Tehuixpango que siempre estaban verdes por la producción de alimentos para la región y el Estado, amanecieron pelones, en el horizonte sólo se veía tierra y más tierra cimentada en porciones tan pequeñas que difícilmente se creía que eso era el inicio de una casa. A la distancia el paisaje tenía de fondo al volcán Popocatépetl.

Entonces el primer mandatario Manuel Vargas, puso la primera piedra para la construcción de seis polígonos habitaciones que se encargaría de edificar y vender la empresa Homex, propiedad de los hijos de la entonces primera dama de la República, Martha Sagún.

Tras 5 años llegó la inmobiliaria Casas GEO, vendiendo la ilusión de residenciales con alberca, bellos jardines, áreas comunitarias para realizar carnes asadas y fiestas familiares, en ilusión se quedó, pues al ubicarse en la zona limítrofe con el vecino municipio de San Juan Tianguismanalco, conseguir el agua para llenar las albercas se convirtió en un problema.

Tal vez el menor porque como suele suceder, el empresario después de recuperar su inversión dejó solos a los compradores y sin municipalizar el área habitacional, por lo que no pueden acceder a servicios básicos de parte de ninguno de las dos entidades.

Pese a ello el gobierno de Atlixco le otorgó a su parte correspondiente la dotación de agua, drenaje y servicio de limpia, así como el patrullaje, así fue el crecimiento visible en Atlixco.

La actualidad del desarrollo inmobiliario en Atlixco

En la actualidad, el alcalde Guillermo Velázquez Gutiérrez, en entrevista con e-consulta, reconoció que: “ha sido muy complicado tener el control del desarrollo urbano de Atlixco”, para ello en su gobierno se había planteado la idea de incluir a ingenieros, arquitectos, ecologistas y atlixquenses en general para actualizar, como cada cuatro años, el Plan de Desarrollo Municipal, pero la pandemia echó abajo esa intención porque sería a base de los foros ciudadanos.

“Hemos estado haciendo reuniones, a la fecha tenemos un avance de entre el 70 y el 80 por ciento, por lo que consideró que para el mes de noviembre estará listo, pero debemos ser muy cuidadosos con las reservas ecológicas, las reservas federales, las zonas agrícolas y planear muy bien el aspecto industrial del municipio”, apuntó.

Destacó que, pese al crecimiento inmobiliario en Atlixco, aún hay personas que carecen de una vivienda, pues según datos del Infonavit, existen 3 mil 600 familias que requieren un crédito de vivienda para este municipio;

“Por eso hay que programarlo bien, con la mira de no tener problemas como lo que se están dando en la actualidad con casi 40 colonias y fraccionamientos con pendientes de municipalización, un proceso que tarda alrededor de cinco años”, destacó.

Al menos uno ya quedó concluido, que fue el correspondiente al fraccionamiento de Homex, el cual pasó por el Cabildo este siete de septiembre para finiquitar el proceso.

Así mismo, representantes de la empresa Proyectos Inmobiliarios de Culiacán, S.A. de C.V. firmaron con el Ayuntamiento y ante notario público la donación de áreas y vialidades del fraccionamiento al gobierno local para su mantenimiento, cabe mencionar que esta unidad habitacional llevaba más de 10 años de manera irregular.

De igual manera al entregar este 7 de septiembre la red de agua potable en el fraccionamiento Monte Cristo, el Edil se comprometió con las 52 familias que lo habitan a que se realizará el proceso de municipalización también para ellos.

Pero el crecimiento desmedido en Atlixco, avalado por administraciones pasada amenaza ahora con afectar la zona de Cabrera y los Solares, siendo estos últimos zona protegida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), debido a los hallazgos prehispánicos registrados en los últimos años.

En lo que respecta a la colonia Cabrera, una de las zonas económicamente más activas de la ciudad debido a la concentración de viveros, se comienza a ver afectada por el paso que se les ha dado a los fraccionamientos.

La primera de estas células habitacionales en la zona surgió hace aproximadamente 9 años y aunque no está visiblemente ubicada, alberga al menos unas 20 casas de dos pisos.

Como ejemplo quedó el cierre de uno los viveros más grandes de la zona, precisamente llamado “Mega Viveros”, que, de acuerdo con versiones extraoficiales, los propietarios han decidido fraccionar el terreno.

Fuentes cercanas a los socios de esta desaparecida empresa señalaron que la idea de fraccionar venía desde muchos años antes y fue la pandemia lo que los acabó de convencer al bajar severamente las ventas por la falta de visitantes.

Aún queda la idea de rescatar algo de esta empresa que fue punta de lanza en esta zona y es crear un vivero de menores dimensiones en otra área.

En tanto, el alcalde, Guillermo Velázquez Gutiérrez al ser cuestionado al respecto, señaló que no ha llegado a la Comuna solicitud alguna para que esta versión se haga realidad, pero reconoció que al tratarse de un predio que colinda con la zona protegida por el INAH estarán muy al pendiente de todo lo que suceda en él.

Finalmente, Velázquez Gutiérrez informó que tiene en espera la solicitud de siete empresarios. “no son para construcción sino para lotificar, uno está a un costado de la autopista, otro por el asta bandera, otro en la Moraleda, por citar algunos de ellos, que hasta que no cumplan con todos los requerimientos no verán luz verde”.

Respecto al crecimiento inmobiliario comercial, señaló que no hay nuevas solicitudes, siguen en creación algunas que dejó el gobierno anterior.