La inversión de empresas mexicanas en el exterior se disparó en  316 % en el segundo trimestre de este año, en medio de la pandemia.

“Puede ser una falta de confianza en el mercado mexicano y en la situación macroeconómica y estabilidad política que hay en el país, que puede hacer que los inversionistas no se sientan tan confiados”, indicó Daniel Guiot, socio junior de Rión y asociados, según una nota del diario El Financiero

De acuerdo con registros del Banco de México, entre abril y junio la inversión directa de México hacia el extranjero sumó 5 mil 29 millones de dólares, lo que implicó un incremento anual de 316 por ciento, su mayor monto para un periodo similar desde 2012.

Destacan en el segundo trimestre la inversión por 960 millones de dólares de Inversora Carso, con la que adquirió el 15.4 por ciento de participación adicional en Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), conglomerado español involucrado en actividades de construcción, y la adquisición por parte de Cinépolis y ejecutivos de la empresa, del 6.1 por ciento de la compañía estadounidense Cinemark, transacción que se estima en más de 100 millones de dólares.

Gustavo Mendoza, experto en finanzas y proyectos de inversión en Santamarina + Steta, consideró que la fuga de inversiones al extranjero se debe principalmente al brote de COVID-19 en el país, así como a los estímulos fiscales que dan en otras naciones, y a la debilidad del Estado de derecho.

“El tema de la pandemia, así como los fuertes apoyos de muchos gobiernos que están presentando una ventaja competitiva en lo económico, frente a las alternativas de inversión que se tiene en México, y el Estado de derecho, con temas de cancelación de proyectos o que los existentes no se vayan a cumplir por el gobierno”, dijo, y puso como ejemplos los casos de la cancelación del NAIM y de la planta cervecera de Constellation Brands, entre otros.