El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta aseguró que no validará la propuesta de los concesionarios del transporte público para que sus unidades estén conectadas a una plataforma privada que los monitoree y así reducir asaltos.

El mandatario sentenció que no será él quien se siente a dialogar con los transportistas, sino que deberá ser la Secretaría de Movilidad y Transportes, a cargo de Guillermo Aréchiga Santamaría, quien resuelva el fracaso del proyecto para que las unidades se conecten al Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C5).

En octubre pasado, el gobierno poblano autorizó un aumento de 2.5 pesos a la tarifa del transporte público a cambio de una serie de compromisos de los concesionarios, entre los que destacó la modernización de sus unidades.

Ese proceso incluía la colocación de localizadores satelitales GPScámaras de videovigilancia y botones de pánico que estarían conectados con el C5, para evitar los constantes asaltos a las unidades, pero ello no ocurrió porque el centro de comando carece de la capacidad técnica para soportar la recepción de las señales de unas 17 mil unidades que circulan en la Zona Metropolitana de Puebla.

Unidades deben conectar al C5

Ante el fracaso del proyecto, que ha sido reconocido por el gobernador, los transportistas propusieron que las conexiones de los botones de pánico sean las mismas que empresas automotrices ofrecen a sus clientes al comprar un vehículo, y que sean quienes reciban llamadas de auxilio y las comuniquen a los cuerpos de seguridad pública.

En su conferencia de este miércoles, Barbosa sentenció que no respaldará esa propuesta, pues insistió en que las unidades deben estar conectadas de forma directa con el C5.

“No admitiré como válida la plataforma y la no la voy a admitir, y lo tendrá que resolver la propia secretaría –de Movilidad y Transportes–“, sentenció.

El gobernador indicó que la conexión directa con los cuerpos de seguridad es una garantía tanto para los usuarios como para los conductores y concesionarios en caso de ser víctimas de algún asalto.

De acuerdo con datos de la Unión de Transportistas, en el estado hay 30 mil concesiones, pero de estas solo 17 mil están activas y de ella solo unas 400 cumplieron con colocar un localizador satelital, las cámaras y el botón de pánico, así como con contratar un proveedor de internet para que la señal pudiera ser transmitida al C5.

Otro de los compromisos para aumentar la tarifa que se incumplieron fue la modernización del transporte, pues solo unos 300 concesionarios cumplieron con cambiar sus unidades y que tuvieran una antigüedad menor a 10 años, como establece la legislación poblana.