El rey Juan Carlos I, quien es investigado por corrupción, abandonó ayer España horas después de que anunció su decisión de exiliarse, en una carta dirigida a su hijo, el rey Felipe VI, que hizo pública la casa real.

No se informó a dónde viajó el ex monarca que enfrenta tanto a la justicia suiza como a la española, según una nota del diario La Jornada.

La decisión de Juan Carlos I reactivó el debate sobre la vigencia de la monarquía con un llamado de Unidas Podemos a abrir un debate sobre el modelo de Estado con una república solidaria y plurinacional; el partido Candidatura d’Unitat Popular (CUP) exigió la caída de la monarquía corrupta, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Coalu, pidió un referendo sobre el apoyo a la monarquía.

El Tribunal Supremo español anunció en junio pasado la apertura de la investigación para determinar la responsabilidad del ex monarca en una causa iniciada en 2018, cuando en unas grabaciones atribuidas a su ex amante Corinna Larsen, ésta aseguraba que Juan Carlos I habría cobrado una comisión de cien millones de dólares por la concesión de un contrato para la construcción del tendido de alta velocidad ferroviaria en Arabia Saudita. El ex rey habría recibido en secreto dichos fondos para luego depositarlos en una cuenta en Suiza en 2008.

Desde que la Audiencia Nacional abrió la indagatoria, la prensa española ha publicado testimonios de una investigación en Suiza, por separado, sobre millones de euros que supuestamente el rey Abdulá de Arabia Saudita (fallecido en 2015) habría entregado a Juan Carlos I.

Según las denuncias, el entonces monarca español habría tratado de ocultar el dinero a las autoridades.