Trabajadores del extinto Seguro Popular protestaron esta mañana en el Centro Histórico de la ciudad de Puebla para exigir su reinserción al Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), después de casi 6 meses sin recibir respuesta alguna.

Alrededor de las 10 de la mañana, los manifestantes empezaron un recorrido en la plancha del Zócalo, y posteriormente rumbo al Congreso del Estado, para finalmente llegar a la Secretaría de Salud del Estado de Puebla, ubicada en la 13 sur y 5 poniente.

En este lugar, los ex trabajadores del sector salud denunciaron que desde noviembre del año pasado ya existen reglas de operación  que estipulan que el personal que estaba adscrito al Seguro Popular formarían parte de la planta laboral del Instituto de Salud para el Bienestar.

Acusaron que la Secretaría de Salud del estado de Puebla ha hecho caso omiso a sus quejas desde hace aproximadamente 5 meses y que por este cambio se vieron afectadas hasta 800 personas, sin que hasta el momento se les haya dado noticia alguna de su situación laboral.

María Luisa Bonilla, ex trabajadora del Seguro Popular, refirió que en las reglas de operación del INSABI no se estipulo en ningún momento el despido de personal, sin embargo, acusó a Hilda Vázquez, directora de personal operativo de Salud en el estado, de no hacer los trámites correspondientes para que los trabajadores regresen a sus puestos laborales, levantando sospechas entre los afectados de corrupción.

Denunció también que los despidos se dieron violando los derechos de los trabajadores, al no otorgarles los sueldos caídos o finiquitos correspondientes a sus años de labor en el sector salud.

Aclaró que se han dado plazas a trabajadores, pero a pesar de que se han recibido los recursos por parte del gobierno federal, se han ocupado recursos del Estado para pagar estas nóminas, "otorgando sueldos por demás raquíticos", concluyó Luisa Bonilla.

Declararon, también, que el próximo viernes, cuando el subsecretario de salud federal, Hugo López-Gatell, visite Puebla, harán una manifestación para exigir respuestas ya que el recurso federal se entregado puntualmente, sin que el gobierno del estado lo ejerza de manera adecuada. 

Finalmente, alrededor de este mediodía, llegaron a las oficinas de casa Aguayo para exigir un diálogo con el gobernador Miguel Barbosa Huerta, sin que hasta el momento este los haya recibido.