Los nombres de ex senadores brincarán en la variante política del proceso judicial contra el ex director de Pemex, Emilio Lozoya, entre ellos el priista David Penchyna y Luis Miguel Barbosa, quien estaba en el PRD.

Así lo advierte el columnistas Raymundo Riva Palacio quien apunta que  “A Barbosa, de acuerdo con el plan, lo involucrarán para luego purificarlo. La estrategia establece que Lozoya hablará de su conversación con el actual gobernador de Puebla en Londres, durante una visita de Estado en junio de 2015, donde le dice que su hermano fue adscrito a un área central de Pemex, como había solicitado, y le menciona que ya le envió dinero. Lo que se pretende es que Barbosa agradezca el trato a su hermano, pero niegue lo segundo, con lo que quedaría libre de sospecha de corrupción –no de influyentismo”.

En su colaboración para el diario El Financiero, Riva Palacio añade que “Las declaraciones de Lozoya le permitirían vengarse de Videgaray, ayudar a dañar la imagen del equipo hacendario en el sexenio de Peña Nieto, golpear a Calderón de cara a las elecciones federales del próximo año y, como ingrediente adicional, ayudar a Gertz Manero a cobrarle facturas a Santiago Nieto, jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda. La relación entre los dos es mala desde que inició el gobierno, y ha empeorado”.

Barbosa niega todo trato con Lozoya

En su conferencia matutina de este miércoles, el gobernador Barbosa desmintió que haya tenido cualquier trato con Emilio Lozoya o que haya instruido a alguien para hacerlo. Dijo que las versiones que lo involucran en este asunto son confusas.

Aseveró que como coordinador de los senadores del PRD se opuso a la reforma energética y cuando ésta se instrumentó,  él estaba enfermo.