La reapertura del Centro Histórico de Puebla a la circulación vehicular no atiende a criterios de movilidad internacionales ni responde a las problemáticas reales de la reactivación del comercio en esta zona, concluyeron expertos en movilidad urbana en su diagnóstico de las medidas tomadas por el gobierno municipal para la reapertura del primer cuadro la capital poblana.

La opinión de activistas consultados por e- consulta es de escepticismo sobre la viabilidad de esta medida para revitalizar esta zona de la ciudad.

Problemas económicos y de salud.

Iván Vega, director del Laboratorio de Espacio Público en México, expuso las complicaciones que trae de manera multilateral la reapertura del Centro Histórico, pues en su opinión se encuentra en una encrucijada: la del número de contagios de Covid-19 en el estado de Puebla y la precariedad en la que pueden caer los comerciantes formales y ambulantes.

Dentro de sus preocupaciones está la manera en la que se pueden ver reducidas los espacios de circulación peatonal, justo cuando es necesario ofrecer al transeúnte la posibilidad de hacer uso de una infraestructura urbana que privilegie el espacio.

Además, a esta situación se le puede agregar la agravante del comercio ambulante, que también invade espacio de tránsito para las personas. Sin embargo, se debe entender que todas estas circunstancias deben ser prioritarias para el ayuntamiento, siendo vigilante que en los espacios públicos se cumplan las medidas sanitarias.

Innecesario y negligente  

Por otra parte, la activista Claudia Orea consideró que es una irresponsabilidad y negligencia esta medida, pues no se ha asegurado un espacio de sana distancia en las calles de Puebla. “Es el mismo espacio que anteriormente, pero ahora tenemos la necesidad de mantener la sana distancia y no se han atendido a las recomendaciones de la OMS”.

Recordó que las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud en cuanto a la movilidad peatonal son de 1.5 metros de distancia entre persona y persona, y para ello es necesario que las aceras y el arroyo vehicular sea distribuido en favor del peatón, algo que hasta el momento no ha realizado el ayuntamiento en su opinión.

La también presidenta del Consejo de Movilidad de Puebla, que habló a título personal, declaró que los problemas de tránsito en el Centro Histórico no tienen que ver directamente con los comerciantes ambulantes, que, por el contrario, en algunas ocasiones resultan benéficos pues dan la confianza a los transeúntes de caminar por avenidas. Sin embargo, deben atender a medidas sanitarias que ordenen los espacios en los que estarán presentes.