El Covid-19 no solo acaba con las vidas de las personas, con su salud y sus finanzas, también deja severos daños colaterales, tanto físico como emocionales, pero a la fecha hay algo de lo que no se habla y contra lo que no se hacen campañas: la discriminación.

Las familiares de enfermos de coronavirus, de fallecidos o quien ha vivido en carne propia esta enfermedad, buscan omitir el hecho, por temor a que sus vecinos los vean diferente, o que su familia se aleje, e incluso que sus clientes del trabajo no lleguen más a sus negocios.

Y aunque el SARS-COV-2 no debería ser algo de lo que avergonzarse, pues el contagio no es voluntario en la mayoría de los casos, se ve en una ciudad como Atlixco como un tema tabú. 

María, quien perdió a su esposo aún se resiste a decir que fue por covid, pese a que él falleció en uno de los dos hospitales reconvertidos para atender a pacientes de este tipo, pese a que ella va saliendo de la enfermedad y solo a sus más cercanos les ha comentado esta situación.

Martha otra mujer que a principios de junio en menos de cinco horas vio morir a su compañero de vida, lo mismo ha dicho que la prueba para ella salio negativa “y es que más vale”, asegura porque ella sigue aquí buscando su alimento de todos los días, saliendo a trabajar y si la gente se entera ya no le van a querer comprar o vender.

El caso de Hugo fue uno de los más públicos, su esposa trabajaba en la planta de lavado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Metepec y al hacerse público el nombre de ella, sus vecinos le pidieron que lavará con cloro todos los días la fachada de sus casa, se atravesaban la calles si lo veían caminar, solo su hermana le ayudó llevando comida a él y sus hijas mientras pasaban la cuarentena para descartar el contagio.

Dos casos más son los de las familias del doctor Álvaro Morales y del director de Funerales Puebla, Rey Rodríguez quienes solicitaron en un primer momento que no se dijera públicamente la causa de la muerte, en ambos casos, en un intento de protegerse y de cuidar los ingresos para sus negocios, además de querer evadir el morbo que esto genera.

En redes sociales de Atlixco, ciudadanos en general han hecho el llamado a no exhibir a quienes fallecieron, pasaron o están pasando por covid, precisamente por el respeto al derecho a la intimidad de estas personas y así evitar que se conviertan en ciudadanos rechazados, marginados afectando su calidad de vida que de si ya se vio afectada por el virus.

La discriminación por covid en una sociedad como la atlixquense se hace en voz baja, persona a persona, por ello los familiares prefieren omitir sus nombres y hacen el llamado al gobierno municipal para empezar una campaña de concientización hacia el respeto y solidaridad con las víctimas del covid-19 en este municipio, pues cada día son más.