Representantes de cámaras empresariales del sector servicios propusieron al gobierno estatal y municipal que el próximo lunes 6 de julio se puedan reiniciar las actividades comerciales en el Centro Histórico de Puebla, de forma gradual, ordenada y con las correspondientes medidas de seguridad ante la pandemia del Covid-19.

Así lo dieron a conocer en rueda de prensa realizada a las afueras del Hotel Royalty, uno de los establecimientos del Centro Histórico que se encuentran cerrados debido a la pandemia, los representantes de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac); la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) y de la Asociación de Hoteles y Moteles de Puebla.

Marco Antonio Prósperi Calderón, presidente de la Canaco, indicó que este lunes 29 de junio varios locales del centro histórico de Puebla cumplieron 103 días de cierre, por lo que actualmente se encuentran imposibilitados para seguir pagando rentas salarios o impuestos, ya que no han recibido ningún tipo de apoyo o descuento para solventar dichos gastos.

Olga Méndez Juárez, representante del sector restaurantero en Puebla, señaló que la situación económica ha llevado a la quiebra a  900 de sus afiliados, mientras que José Juan Ayala Vásquez, representante de los comerciantes del Centro Histórico de Puebla, señaló que 3 mil 500 familias las que han perdido sus locales o se encuentran desempleadas por la suspensión de la actividad comercial.

Manuel Domínguez Gabián, representante de la Asociación de Hoteles y Moteles de Puebla e integrante de la Canaco, señaló que están proponiendo a las autoridades municipales y estatales coordinación para la reactivación económica pero también que haya certeza en las fechas, por lo que proponen que sea el lunes 6 de julio cuando se reinicie con las actividades comerciales en el centro de Puebla.

Durante la rueda de prensa estuvieron presentes algunos meseros de los restaurantes, los cuales hasta el momento se encuentran laborando en la informalidad pues han tenido que recurrir a la venta de alimentos en la calle ante la falta de ingresos formales que obtenían trabajando en los restaurantes establecidos.

Asimismo estuvieron algunos locatarios del mercado de artesanías El Parián, el cual ha intentado reiniciar actividades sin embargo se ha visto involucrado en algunas situaciones de violencia que han impedido la reapertura.