El PAN y el PRI acusaron al gobernador Miguel Barbosa Huerta y a Morena de confrontarse con la oposición, las universidades y los ayuntamientos, pero luego victimizarse ante las críticas.

La dirigente estatal del PAN, Genoveva Huerta Villegas, señaló este lunes que el mandatario “se hace la víctima y llora por los rincones” por las recientes protestas y críticas a su gestión y la del gobierno federal.

En rueda de prensa por internet negó utilizar el estado de salud del gobernador para atacarlo, luego de que fue señalada de orquestar una campaña negra contra el titular del Ejecutivo con los rumores sobre su supuesta hospitalización.

“Deseamos que esté bien de salud, nosotros no vemos como castigo divino la salud de otros, ojalá esté bien y trabaje como dice”, refirió.

Ante los dichos del exsenador, reclamó que “tiene la piel muy delgada” ante los cuestionamientos, aunque aprovechó para sugerir que transparente su situación médica para dar certeza a los ciudadanos.

Defendió que las críticas a la actual administración y la protesta del sábado son legítimas y resultado de la ineficacia del gobierno, más no una estrategia para denostar.

Ante ello exigió al gobernador que “se ponga a trabajar” y deje a un lado la confrontación y la victimización.

 PRI exige cesar pleitos

 El dirigente estatal del PRI, Américo Zúñiga Martínez, reclamó que Barbosa Huerta “está más ocupado en pelearse” con los rectores, las universidades y los ayuntamientos, incluso los de su mismo partido, como el de la capital, en lugar de centrarse en los problemas sociales.

En rueda de prensa por separado, señaló que la crisis sanitaria por Covid-19 sigue en aumento debido a la “ineficacia e ineficiencia” del gobierno estatal, por ocuparse de sus pleitos políticos.

Por ello también reprobó que se trate de censurar o deslegitimar las críticas y protestas mediante acusaciones de “golpismo”.

Coincidió en que los cuestionamientos al gobierno no son campaña de desprestigio, sino muestra de “hartazgo social” contra el aumento de la inseguridad y la debacle económica.

“Estamos en un mal momento con malos gobernantes, más bien el peor momento con los peores gobernantes (…) rechazamos las acusaciones de golpismo, nada más alejado de la realidad; Morena y sus gobiernos no se deben victimizar, cuando son ellos los que fomentan el divisionismo. Es real el desánimo y enojo de los ciudadanos”, afirmó.