El futbolista Joshua Kimmich tuvo un partido soñado en el denominado Clásico alemán luego de marcar un verdadero golazo y darle el triunfo al Bayern Múnich de 0-1 sobre el Borussia Dortmund.

El centrocampista se encargó de recuperar el esférico y luego de unas triangulaciones, se despachó con toda una “joyita” al minuto 43. Desde fuera del área vio que el portero Roman Burki se encontraba adelantado, por lo que decidió bombearle el esférico de pierna derecha y mandarlo al fondo, a pesar de la también increíble estirada del arquero.

Kimmich jugó todo el encuentro y no recibió ninguna tarjeta, además de recorrer cerca de 13.7 kilómetros sobre la cancha.

El Bayern Múnich sumó una victoria importante, ya que consiguió alejarse por siete del Dortmund en la jornada 28 de la Bundesliga.

 

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