Durante el foro virtual COVID-19: Escenarios por entender desde las Ciencias Sociales con perspectivas  internacionales, moderado por el Dr. Miguel Calderón Chelius, coordinador de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública de la IBERO Puebla y la Dra. Verónica Montes de Oca, del SUIEV-UNAM,  el Dr. Mario Osorio, investigador de la Universidad de la Sapienza, de Italia, recordó que su país fue el primero de Europa occidental que sufrió el embate del coronavirus, y lo hizo con un sistema sanitario con carencias. “Italia llegó mal preparada y sin recursos a enfrentar la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial”.

 Caso similar es el de Estados Unidos. El Dr. Rogelio Sáenz, investigador de la Universidad de Texas en San Antonio, comentó que el sector salud en aquel país es costoso y lucrativo, pero no eficiente. Esto se ve reflejado en Nueva York, nuevo epicentro de la pandemia.

Indicó que las comunidades vulnerables son ampliamente conformadas por latinos y afroamericanos, quienes representan una parte importante de la fuerza laboral que es considerada esencial, y que no ha detenido labores ante la cuarentena. Mencionó el impacto negativo de la falta de liderazgo, siendo que el presidente Donald Trump se ha mostrado abnegado ante las recomendaciones de los expertos.

En el mismo tenor, el Dr. Vicente Rodríguez, integrante del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, indicó que la política de autoridad de su país ha sido la causante de que la epidemia haya encontrado su mejor cultivo en los sistemas sanitarios. “Hemos pecado de una confianza de que la pandemia no iba a llegar al territorio y sólo nos hemos movido al reconocer las causas alarmantes del contagio”.

Reacciones de la población

Por su parte, la Dra. Dalia Elena Romero, investigadora de la Fundación Oswaldo Cruz de Brasil, se refirió al Sistema Único de Salud (SUS), el cual ha sufrido un desmantelamiento en los últimos tres o cuatro años. “No podemos vivir de manera saludable sin un sistema de solidaridad social”.

Denunció que su país es líder en desigualdad social debido a un estado de necropolítica generalizado. Por eso, indicó que el papel de las ciencias sociales es aproximarse a estos sectores sociales a través de redes de colaboración. “Cuando hablamos de población vulnerable, tenemos que preguntarnos: ¿cómo aproximarnos a lo que es sistemáticamente invisible?”.

En contraste, en Alemania se tomaron medidas rápidas que fueron adoptadas adecuadamente por las personas, quienes se adelantaron a la oficialización de la cuarentena. Así lo indicó el Dr. Vincent Horn, investigador de la Universidad de Mainz: “Angela Merkel utilizó una retórica emotiva e informativa para comunicar la situación en el país”.

No así en Francia, donde, como compartió la Dra. Araceli Guilleume de la Universidad de La Sorbona, existe un desfase entre el discurso oficial y el servicio de salud pública. “No se ha protegido al personal sanitario ni se han aplicado pruebas suficientes”.

Sobre las reacciones de la población, la investigadora destacó que la gente tomó la cuarentena con seriedad. Las multas, dijo, funcionaron en el control de movilidad entre regiones. “En todos los países se han seguido las medidas, salvo en aquellos en donde los dirigentes no han puesto el ejemplo”.

Pobreza, desigualdad y desempleo

El Dr. Osorio anticipó una caída del 8% en la economía italiana, especialmente debido a la ausencia de turismo: Italia se encuentra entre los cinco países con mayor recepción de visitantes en todo el mundo. Compartió que en marzo el Gobierno movilizó 300 mil millones de euros para apoyar a las pequeñas y medianas empresas, así como a los trabajadores independientes.

En Estados Unidos, indicó el Dr. Sáenz, ha habido un amplio crecimiento del empleo en los últimos 10 años, lo cual ha involucrado directamente a la comunidad latina. No obstante, al dedicarse a actividades de servicios, las y los latinoamericanos se encuentran en condiciones de vulnerabilidad ante el desempleo y la falta de acceso a recursos públicos, especialmente los simpapeles.

Ante la presión social para mantener la cuarentena, el gobierno brasileño impulsó una iniciativa para dar apoyos económicos a los menos favorecidos. Ante su insuficiencia, la Dra. Romero llamó a “demostrar que los modelos económicos latinoamericanos no funcionan para tener condiciones de vida dignas”.

El día después

Las y los expertos coincidieron en que las ciencias sociales están llamadas a participar y cuestionar cómo trabajar juntos para fortalecer el trabajo colaborativo, pues “tendrán que darle respuesta a un mundo que no sabemos cómo será”. Al mismo tiempo, se puso en duda las expectativas de un cambio social positivo o del final del neoliberalismo.

También se refirieron a la infodemia como una barrera que puede obstaculizar los quehaceres científicos. En ese sentido, destacaron que los académicos tienen una obligación de memoria realizada con espíritu científico. “Debemos tener un punto de vista analítico, hacer el diagnóstico de lo que ha ocurrido en la sociedad a raíz de la pandemia”.