Durante la cuarentena por Covid-19 los casos de violencia hacia la mujer aumentaron, y  las instancias correspondientes reciben un reporte diario, pero en la FGE y en el IMM no se ha dado la atención necesaria, informó Aidé Contreras Merino, activista feminista.

Señaló que ya han sido varios años en los que se da seguimiento a casos de mujeres violentadas, al acompañamiento en las denuncias, pero en esta ocasión las autoridades se han negado a tratar estos asuntos, lo cual no se debe a la cuarentena porque la Fiscalía General del Estado continúa trabajando.

De igual forma manifestó que cuando una mujer requiere de atención al ser violentada, acude al Instituto Municipal de la Mujer (IMM) y ahí la remiten al Juzgado Civil, pero este sí está cerrado. Posteriormente acude a la FGE y de ahí la regresan al IMM, lo cual provoca que las víctimas decidan no proceder y nuevamente sufren agresiones, afirmó Contreras Merino.

Indicó que el encierro ha recrudecido la situación ya que varias mujeres, hasta antes de la cuarentena, sufrían un tipo de violencia, por lo que tratan de no alterar aún más a su victimario por temor a que las agresiones puedan ir más allá de los golpes.

Contreras Merino manifestó que al no haber una autoridad que las atienda, han tenido enlaces vía redes sociales, creando sus propios mecanismos de defensa y así reducir los niveles de violencia a la que se exponen.