Como parte de la emergencia sanitaria generada por el COVID-19, el ayuntamiento de Puebla anunció el cierre de calles del Centro Histórico al tránsito vehicular para evitar aglomeraciones y cumplir con el programa nacional de Sana Distancia y Quédate en Casa.

Con base al acuerdo del Gobierno Federal se cerró a partir de este lunes 20 de abril del 2020, el polígono del Centro Histórico que comprende de la calle 3 oriente-poniente a la 18 oriente-poniente, y de la calle 2 norte-sur a la Avenida 11 norte-sur al flujo vehicular.

El secretario de Gobernación, René Sánchez Galindo, informó que la medida se basa también en el oficio de la Secretaría de Gobernación Estatal donde se pide tomar medidas para inhibir la propagación del coronavirus, debido a una mayor movilidad en la Capital durante la semana pasada.

“El acuerdo es tomado por la Secretaría de Gobernación Municipal, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Secretaría de Protección Civil Municipal y la Secretaría de Movilidad,” destacó Sánchez Galindo en un comunicado.

De igual forma, las salidas y entradas dentro del perímetro establecido no tendrán bloqueo para las y los peatones, pero se exhorta a la ciudadanía a quedarse en casa.

Por lo que respecta a los automóviles de los habitantes del Centro Histórico, así como vehículos de servicios, pipas de agua, camiones recolectores de basura o vehículos del servicio de emergencia, podrán ingresar a este polígono.

La medida permanecerá hasta el 30 de mayo y queda a expensas de lo establecido por las autoridades sanitarias de acuerdo con la siguiente fase de contingencia, en caso de presentarse.

Comerciantes dicen que cierre fue improvisado

El presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico de Puebla, José Juan Ayala Vázquez y Olga Méndez Juárez, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac), coincidieron en señalar que el cierre al tránsito vehicular en las calles del Centro Histórico de Puebla fue una medida innecesaria e improvisada.

En entrevista telefónica el representante del comercio formal reprochó que las autoridades municipales de Puebla, encabezadas por la alcadesa Claudia Rivera Vivanco, tomen decisiones sin consultarlos cuando son los que se han visto más afectados desde hace algunas semanas con el cierre de 2 mil 500 negocios.

“Yo no sé si lo que quieren es algo para la foto o fue por la amenaza del comercio informal de tomar el Centro Histórico, no lo sabemos. Y lo mejor en su lucha política lo único que están haciendo es matar el Centro Histórico", aseguró.

Ayala Vázquez consideró que el Centro Histórico "no está muriendo sino que lo están matando" al tener políticas de este tipo sin ninguna visión real de lo que está sucediendo, sin saber lo que pasa con muchos comerciantes, por lo que calificó la medida como penosa.

"Queremos escuchar con base en qué se cerró el centro y por qué no se cerraron La Paz o Angelópolis. ¿Por qué el Centro Histórico? Y entenderemos, si nos dan una justificada razón. Pero que den la cara porque en estos días no la han dado", indicó.

El dirigente señaló que también deberían atenderse las juntas auxiliares que están como si no pasará nada ya que todo sigue en la normalidad: nadie guarda la sana distancia ni usa cubrebocas y los negocios están funcionando sin ninguna medida de sanidad.

Asimismo recordó que la ventas han caído en 90 por ciento y han cerrado 2 mil 500 negocios además de que 6 mil 500 locales abren con horarios reducidos. Hay unos que abren entre semana y fin de semana. Los que quedaron abiertos son micro negocios que van al día ya que las ventas son tan bajas que solo alcanza para lo mínimo.

Restauranteros acusan falta de planeación

Por su parte la presidenta de Canirac, Olga Méndez Juárez, lamentó que una vez más sin tomar en cuenta la opinión del sector privado el gobierno municipal haya tomado la determinación de impedir el paso hasta el 30 de mayo, por lo que consideró que parecieran buscar afectar al comercio legalmente establecido.

"No hay comunicación con el Ayuntamiento. Nos venimos a enterar, por las noticias, que cerraron ese cuadrante. Realmente ahorita estamos batallado. Me he comunicado con el secretario de Gobernación y dice que es con el fin de que los ambulantes se vayan del Centro Histórico, pero creo que va más allá de poder hacer algo, está afectado al comercio establecido y se me hace una medida innecesaria", aseguró.

"Yo los invitaría que se fueran a las unidades habitacionales, a los alrededores de los mercados, ahí van a encontrar aglomeraciones, sin medidas (sanitarias) y tomando bebidas alcohólicas. Yo creo que las medidas, primero, se analiza su repercusión, se comunica y después se aplica, si es que es viable", precisó.

Recordó que el sector restaurantero se encuentra prácticamente en quiebra debido a la suspensión de actividades por la declaración de emergencia sanitaria, lo cual ha provocado el cierre de por lo menos 520 establecimientos y se espera que la cifra aumente con el avance de la pandemia ya que algunos negocios mencionaron que ya no volverán abrir.

El Hotel Royalty no resiste y cierra

A pesar de que más del 80 por ciento de los hoteles en Puebla se encuentran cerrados a causa de la contingencia por el Covid-19, el emblemático Hotel Royalty se mantuvo abierto hasta este lunes cuando la administración decidió cerrar por tiempo indefinido.

El hotel que data de inicios del Siglo XX y ubicado en el Portal Hidalgo, frente a la plancha del zócalo, estuvo abierto en las últimas semanas mientras que otros sitios del mismo giro iban cerrando en las calles aledañas, manteniéndose principalmente del consumo en el restaurante-bar.

Sin embargo el decreto estatal de prohibir la venta de bebidas alcohólicas en copeo fue uno de los primeros golpes al Hotel Royalty, mientras que la segunda estocada la recibió este lunes cuando el Ayuntamiento de Puebla decidió cerrar el paso vehicular en el primer cuadro de la ciudad.

Por este motivo la gerencia encabezada por Rafael Reyes decidió suspender de última hora sus actividades y enviar a sus 90 trabajadores a casa, aunque cada uno recibirá una parte proporcional a su salario y una despensa para poder sobrellevar los días que queden de la emergencia sanitaria.

Cabe señalar que las 45 habitaciones que alberga el Hotel Royalti en su inmueble de diseño colonial estaban prácticamente desiertas y en los últimos días sobrevivían de los pocos clientes que llegaban a comer en sus mesas de Los Portales o de su tradicional terraza.