El delgado de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en Puebla, Alfredo Torres Campos descartó que la dependencia haya cerrado ya instalaciones o cancelado las inspecciones, como lo dijo la semana pasada el gobernador Miguel Barbosa Huerta, pero aclaro que por emergencia sanitaria sí tuvieron que reducir su planta laboral.

En entrevista telefónica, el delegado Estatal de la Profeco Puebla, Torres Campos, explicó que actualmente la delegación se encuentra trabajando con 12 personas divididas en las diferentes actividades, para evitar que haya una aglomeración de gente.

"A partir de que se emite una medida sanitaria nos vimos obligados a tener que reducir a gran escala la cantidad de personas, para garantizar la salud de los que aún seguimos trabajando, la sana distancia y sobre todo atendiendo las recomendaciones de la Secretaría de Salud. Es por eso que estamos trabajando 12 personas que estamos dividiéndonos las diversas actividades para poder proporcionar asesorías en la medida de lo posible personal, pero invitamos a la ciudadanía a que nos llame para asesorarlos vía telefónica", indicó. 

Sobre los señalamientos del gobernador sobre el desempeño de la delegación, Torres Campos, señaló que no opinaría al respecto y que respetaba la postura del mandatario estatal, sin compartir su punto de vista y aclaró que la dependencia sigue operando en todas sus áreas. 

"Yo no tengo ningún comentario en relación a los comentarios del señor gobernador. Él tiene su posicionamiento en este caso, muy respetable, aunque no lo comparto. Más bien, yo invito a los medios de comunicación que vengan para que vean que estamos abiertos al público en un horario normal. Tenemos a nuestro equipo de verificadores trabajo en diversos municipios en donde se está denunciando el incremento de precios", aseguró.

Sobre las denuncias por el alza indiscriminada de precios en productos de la canasta básica, explicó que hasta el viernes de la semana pasada había 28 quejas y en el transcurso del fin de semana se sumaron cinco más, por lo que explicó que se trata de una estadística muy variable.

El delegado confirmó que entre sábado y domingo se colocaron sellos de suspensión en tres negocios, dos de ellos tiendas Bodega Aurrera y un tercero una tortillería, por no respetar los precios establecidos para productos de la canasta básica.