Los grupos religiosos que año con año se dedican a organizar las procesiones de Semana Santa en el municipio de Atlixco se resisten a suspender estas actividades que reúnen a grandes cantidades de gente cada viernes Santo, pese a la contingencia por Covid-19.

Miembros del grupo que organiza la procesión del silencio de los enrollados de San Francisco comentaron que no creen que deba suspenderse, pues, “este es un momento en el que más se necesita a Dios”. Este evento congrega a más de 5 mil personas a lo largo de un recorrido de 4 kilómetros en la parte centro de la ciudad. 

Pese a ello este miércoles se tendrían reuniones en la a arquidiócesis de Puebla para exponerle este caso al Arzobispo y conocer la indicación de manera directa, sobre todo, después de que se suspendieron las misas.  

Para el grupo Lissis de Metepec la determinación se dará a conocer este jueves después de que se reúnan para ver los pros y contras de esta actividad. En este caso se logran reunir a más de 5 mil personas de toda la comunidad. 

Por otro lado, la más grande la que recorre siete comunidades de la zona oriente del municipio conocida como la procesión de Nexatengo y que por su distancia involucra a más de 10 mil personas de todas esas comunidades, no se ha pronunciado al respecto.

En la zona sur de la ciudad se realiza otra procesión que congrega a católicos de las colonias; Hogar del Obrero, Guadalupe Victoria, Chapulapa, y Álvaro Obregón, hasta el momento continúan haciendo promoción para que participa la gente y se cuente con engrillados. 

Ante esto, el alcalde Guillermo Velázquez señaló que le corresponde al gobierno local prohibir este tipo de actividades, pero hizo el llamado a las autoridades religiosas para que den las recomendaciones pertinentes. 

Una de las opciones que algunos grupos ya prevén es la ausencia de feligreses y poder trasmitir este acto por redes sociales.