Su instalación en el municipio poblano de San José Chiapa, no solo representó para Audi la compra del terreno a menos de cuatro pesos por metro cuadrado, la construcción de sus instalaciones con dinero público y exenciones de impuestos, sino también financiamiento para el pago del salario y capacitación de empleados.

Al decidir su instalación en Puebla, la empresa de origen alemán también logró recursos -tasados en dólares- para pagar cursos de idiomas a sus trabajadores, viajes al extranjero para capacitarse e incluso para difundir sus actividades.

Así se indica en el contrato OPPI/ADE/SI-2012/P1-01 que la administración del exgobernador Rafael Moreno Valle firmó en 2012 con la firma automotriz, y el cual fue desclasificado este miércoles por el gobernador Miguel Barbosa Huerta.

La instalación de la armadora y la construcción de la Ciudad Modelo representó para el estado un gasto superior a los 17 mil millones de pesos.

Puebla debía pagar a Audi hasta por hacer trámites

Según se indica en las cláusulas del contrato que la administración poblana firmó con Audi Automotive S.A. de C.V. y Volkswagen (VW), todos los trámites para la instalación de la armadora tenían que ser realizados por el gobierno estatal y si la empresa se viera obligada a hacerlos, entonces el estado debía reembolsarse dos millones de dólares, unos 36 millones de pesos, tomando en cuenta que el tipo de cambio oscilaba en los 18 pesos.

La administración estatal también estaba obligada a pagar la evaluación de 16 mil candidatos a ingresar como trabajadores a la planta de San José Chiapa, además de desembolsar 4.1 millones de dólares para el pago del 50 por ciento del salario de seis meses y el costo de transportación de los nuevos empleados.

Con recursos del estado, también se tuvo que pagar un curso de idiomas y siete millones de dólares para viajes al extranjero para 500 personas a fin de capacitarse.

La difusión de las actividades de la armadora también tenía que ser financiada con el erario poblano, por lo menos en sus primeros tres años de operaciones, para lo que la armadora pidió dos millones de dólares.

A cambio, la empresa ofreció la contratación de 3 mil 800 personas y en caso de que no cumpliera en un periodo de 77 meses después del inicio de sus operaciones, tendría que pagar al estado 55 mil dólares por cada puesto no ocupado.

Libre de impuestos

Por otra parte, en el contrato se establece como una condición para instalarse en Puebla, que la armadora quedara exenta del pago de todo tipo de impuestos para construir sus instalaciones, así como del pago del predial por 12 años.

Incluso se acordó también que la firma no pague el Impuesto Sobre la Nómina (ISN) por 12 años a partir de mayo de 2016.

Sin embargo, la construcción de sus instalaciones se financió con los recursos que el estado recaudó a través de ese gravamen.

Pagaron por conceptos sorpresa

Según se indica en el contrato, el costo de la plataforma se pactó por 2 mil 150 millones de pesos con la empresa Construcciones y Desarrollos Inmobiliarios Santa Fe S.A. de C.V. (Codesa) a pagar hasta el 2028.

Sin embargo, el costo se elevaba a 5 mil 79 millones de pesos si existían conceptos de obra pública que no se advertían en el contrato y que pudieran surgir durante el desarrollo de la misma.

Para el proyecto se ocuparon 444 hectáreas de terreno en Chiapa, de las que una superficie para el “Parque Logístico” fue vendida a la empresa en 8.5 millones de dólares, y otra fracción para “el sitio del proyecto”, se tasó en dos millones, lo que implica un costo promedio de menos de cuatro pesos por metro cuadrado.

La obra se otorgó a Codesa por adjudicación directa, según se indica en el procedimiento SA-OP-IE3-2012-010 del que estuvo a cargo el exgobernador José Antonio Gali Fayad, pues en esa fecha se desempeñaba como secretario de Infraestructura.