Una mujer detenida por el homicidio de los universitarios de la BUAP y la UPAEP habría sostenido una riña en el Carnaval de Huejotzingo con la colombiana Ximena Quijano por un sombrero que llevaba la joven, por lo que la Fiscalía General del Estado no descarta que esta situación haya sido un detonante para que los ejecutaran junto al chofer de Uber que los trasladaba a Puebla capital.

Así lo dio a conocer el encargado de despacho de la Fiscalía General del Estado, Gilberto Higuera Bernal, quien señaló que tras las diligencias correspondientes se determinó que a Ximena la intentaron despojar del sombrero que portaba el fin de semana.

El fiscal señaló que tras la discusión, Ximena logró recuperar el sombrero, sin embargo la mujer con la que sostuvo la discusión habría guardado rencor.

No obstante, el fiscal evitó confirmar que este fuera el móvil de los crímenes, pues aseguró que continúan las diligencias para recabar mayor información y esperar a que se judicialice el proceso.

Higuera Bernal también dio a conocer que la mujer con la que se tuvo el altercado es una de las tres detenidas y responde al nombre de Lisset N., de 22 años de edad, quien al momento de ser asegurada por los agentes ministeriales se encontraba bajo los influjos de una droga sintética conocida como cristal.

Se sabe que ella junto con los otros dos detenidos formaban parte de una banda dedicada al robo de vehículos, asimismo estaban en posesión de la unidad Chevrolet Beat, en la cual viajaban al momento del aseguramiento. No se ha confirmado que el robo principal sea el robo de vehículo.

El fiscal también informó sobre los cateos realizados ayer en la junta auxiliar de Santa Ana Xalmimilulco, donde fueron asegurados cinco vehículos, incluido el de la plataforma Uber, así como una motocicleta, algunos bidones con gasolina y estupefacientes, también se halló equipo táctico como chalecos antibalas.

Al momento en el que se logró la detención de los sospechosos, estos viajaban en una camioneta marca BMW, la cual presentaba impactos de bala y en su interior tenía casquillos percutidos correspondientes al mismo calibre con el cual fueron ultimados los estudiantes universitarios.

Será este miércoles cuando los sospechosos sean puestos a disposición de un juez de control para que se determine su situación legal y se decida qué acciones penales ejercerán en su contra, buscando la vinculación a proceso.