Aunque era un secreto a voces, la reciente entrevista de Mikaela George, hija adoptiva de Steven Spielberg, al diario The Sun, ha sido todo un escándalo. La joven de 23 años reveló que ha puesto todo su esfuerzo en convertirse en actriz porno.

“Me cansé de no poder capitalizar mi cuerpo y de que me dijeran que tenía que odiar mi cuerpo. También me harté de trabajar día tras día de un modo que no satisfacía a mi alma. Me apetecía hacer este tipo de trabajo, satisfacer a otras personas. Es algo que me hace sentir bien porque no me siento violada”.

La chica adoptada en 1996 por uno de los hombres más poderosos de Hollywood también comentó: “He lanzado mi propia carrera, autoproducida, en el mundo de entretenimiento para adultos. Que sea algo seguro, sano y consensuado es el objetivo. Mi cuerpo, mi vida, mis ingresos, mis elecciones”, y además añadió: “me he dado cuenta de que no hay ninguna vergüenza en estar fascinado con esta industria y en querer hacer algo sano, seguro y de consenso”.

Mikaela, quien se dijo fue abusada sexualmente por hombres que no pertenecieron a su familia ni a su círculo de amigos, asegura que sufrió mucho en su infancia y que eso la llevo a vivir una grave crisis de anorexia y adicción a las drogas.

“Cuando tenía 11 años estaba fuera de control, algo que fue creciendo y creciendo hasta hace dos años. Esa espiral terminó hace poco. Cuando tenía 21 años, solía beber cada día. Hace dos años estuve a punto de morir un par de veces”.

Actualmente, la chica quien se hace llamar Sugar Star ya ha colocado varios videos en sitios para adultos, aunque han sido retirados por no tener la licencia de trabajadora sexual de Tennessee; sin embargo, asegura continuará persistiendo hasta lograr su objetivo.