El exsecretario de Gobernación de Puebla, Fernando Manzanilla Prieto, admitió que existen “grillas” e inexperiencia en el gobierno de Miguel Barbosa Huerta, pero aseguró que su renuncia estaba planeada y no se debió a que el exsubsecretario Francisco Ramos Montaño lo perfilara como gobernador sustituto.

En el programa Ante la Corte, de e-consulta, el diputado federal con licencia anunció su retorno a la bancada del PES en la Cámara de Diputados y afirmó que “no se arrepiente” de su efímero paso por el gobierno estatal.
Sin descartarse para competir por la alcaldía de Puebla en 2021, afirmó que es muy prematuro hablar de candidaturas y no se perfiló para postularse por Morena u otro partido.
Advirtió que Morena pagará en 2021 un “costo político” por la falta de experiencia de sus gobiernos, al menos en la elección de alcaldías y diputaciones locales, pero en las federales consideró que no habrá consecuencias graves.
Sin precisar en qué áreas de la administración se registran deficiencias, consideró que se debe a que en puestos importantes se colocó a personas sin pasado en cargos públicos y aún no logran “acoplarse”.
Su explicación a esto fue que es un efecto colateral negativo de la decisión de Barbosa Huerta de establecer en su gestión “todo nuevo” y no incluir a personas provenientes de otros partidos o que laboraron en gobiernos pasados.

Hay grillas en la 4T poblana

Manzanilla Prieto reconoció que hay “grilla” en el equipo cercano del gobernador, del cual nunca se sintió parte y no se involucró en la confrontación.

Sin detallar los roces internos, admitió que hubo gente que intentó afectarlo, pero afirmó que no le dio importancia ni tomó represalias, pues estaba convencido de que abandonaría el gabinete.

El también secretario general de Gobierno con Rafael Moreno Valle aseguró que desde el inicio de la gestión de Barbosa Huerta tomó la decisión de apoyarlo solo hasta concluir 2019, ya que después renunciaría.

El 1 de febrero de 2020 es la fecha que —dijo— se puso como límite para volver a la Cámara de Diputados, pues estaba convencido que no tenía cabida en el círculo compacto con el que gobierna el mandatario.

Por esta incompatibilidad es que se atrevió a confiar que se sintió “más cómodo” en el mandato interino de Guillermo Pacheco Pulido, a quien describió como una persona más “tranquila y pausada”.

Sin rompimientos

Manzanilla Prieto afirmó que su renuncia no se derivó de la “grilla” o por un rompimiento con Barbosa Huerta, a pesar de que aceptó que fue relegado en algunas decisiones.

Dio su respaldo a su sustituto en Gobernación, David Méndez Márquez y descartó haber tenido pleitos con él, pues insistió en que “no es su estilo”.

Por ello negó pretender encabezar un bloque contra “la 4T poblana” y reiteró su permanencia en la coalición Juntos Haremos Historia y su apoyo al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Oportunidad para Puebla

El diputado federal advirtió que por segunda vez Puebla tiene “la oportunidad” de beneficiarse con la alternancia, pero instó a Barbosa Huerta a no desaprovecharla como lo hizo Moreno Valle en 2011.

“Es la oportunidad que se tiene con el cambio de régimen; (la de) construir un andamiaje institucional, espero que sobre esa lógica vayamos todos. Hay una gran oportunidad y ya le toca a Puebla, en 2010 hubo oportunidad de cambio que no se dio y ahora hay otra oportunidad (...) a Barbosa le doy mi voto de confianza y espero que tome la oportunidad de hacer historia”, concluyó.