Laura “N” logró convencer a un grupo de amigas y vecinas para que se inscribieran a una tanda que ella organizaría. Todo esto ocurrió en Río Bravo, Tamaulipas.

Para animarlas, les decía que se encontraban entre amigas, por lo que la desconfianza no podía caber ahí, y de esa manera logró juntar gente hasta lograr que a cada número le correspondieran 9 mil 500 pesos.

Debido a que Laura era la organizadora, ella recibiría primero el monto. Una vez que recibió el efectivo, anunció a sus amigas que saldría a Poza Rica, Veracruz, para visitar a la familia.

Una vez cobrada la tanda, viajó e incluso publicó en sus redes sociales algunas imágenes de su visita. Lo extraño pasó cuando se supone que debía regresar para dar el dinero al siguiente número, cosa que nunca pasó.

Laura cerró sus redes sociales e hizo saber a sus familiares que el autobús donde viajaba de regreso a Tamaulipas había sido secuestrado; posteriormente, dieron a conocer su supuesta muerte.

Ante la noticia, las mujeres de la tanda se mostraron asombradas, pero cuando ya todo parecía superado y hasta sepultado, una de las timadas se topó con Laura, quien se encontraba comiendo tranquilamente en una taquería.

Al verla, la mujer timada no dudó en encararla, a tal punto que el encuentro llegó hasta los golpes. Gracias a la intervención de la Policía Estatal, Laura enfrenta cargos por robo, fraude y autosecuestro.

Foto: Capturas de pantalla de Twitter