El trabajo de los últimos 30 meses por parte de la UPAEP llegó a su cúspide luego de que este jueves finalmente fue lanzado el cohete Falcon-9 de Space X con el nanosatélite AztechSat-1 construido por universitarios poblanos.

En ese proyecto 85 académicos y estudiantes emplearon todos sus conocimientos para dar este paso histórico para México y para Puebla, tal como lo calificaron las autoridades de la institución.

Desde una sala en el campus central de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), los artífices del proyecto se reunieron para escuchar la cuenta regresiva del lanzamiento en Cabo Cañaveral, que ayer fue postergada a causa de las malas condiciones climáticas.

Los múltiples requisitos que solicita la NASA finalmente se cumplieron este jueves y en punto de las 11:29 horas despegó el cohete con el primer nanosatélite diseñado y construido por estudiantes mexicanos de la UPAEP, que incursionó en este ámbito desde 2016 cuando inauguró la Ingeniería en Aeronáutica Espacial.

La misión del nanosatélite es la de mejorar la comunicación de la red satelital "Global Star".

Durante el lanzamiento se detalló que el viaje del cohete duró aproximadamente 8 minutos y, ya en el espacio, el carguero Dragon tardará aproximadamente dos días en llegar a la Estación Espacial Internacional, situada aproximadamente a 400 kilómetros de distancia.

Una vez en la Estación, los astronautas que ahí se encuentran prepararán el equipo para los respectivos experimentos y posteriormente, en febrero del 2020, el nanosatélite será reenviado a la estación japonesa KiboCUBE, que se encargará de ponerlo en órbita y cumplir su cometido de telecomunicaciones.

La historia del proyecto

En entrevista con e-consulta, el director del proyecto, Héctor Simón Vargas Martínez explicó que el objetivo del nanosatélite es la intercomunicación con la ya citada constelación de satélites.

"Estamos resolviendo un reto tecnológico o un problema que actualmente los satélites no pueden hacer, y esto es la intercomunicación con la constelación de satélites “Global Star". Estos satélites van a demostrar que sí es posible comunicarnos con una constelación, mejorar el tránsito de datos hacia tierra y evitar las estaciones terrenas”, comentó.

Participan estudiantes de diversas disciplinas 

En el proyecto participaron jóvenes de diferentes disciplinas, algunas de ellas que aparentemente no tendrían relación con la investigación aeroespacial, pero que lograron aportar desde sus respectivas áreas y así formar parte de esta historia.

Franceline Segovia Irisson, alumna de Ingeniería Biónica, en entrevista con e-consulta desde el laboratorio donde se materializó el proyecto de AztechSat-1, mostró la réplica del equipo que mide 10 centímetros cúbicos y pesa aproximadamente un kilogramo gracias a que se usó aluminio e información en tarjetas que van a decir cómo se encuentra el satélite.

“Tiene distintas partes adentro donde se le insertan tarjetas. En cada una de estas tarjetas tiene una configuración específica que nos va a decir su temperatura, el estado de las baterías, prácticamente para conocer la salud del satélite, tiene alimentación de celdas solares", señaló.

El satélite cuenta con antenas y un sistema de liberación que va a desplegar para que quede en la posición adecuada, permitiendo así transmitir y recibir los datos necesarios para la investigación.

El cohete Falcon-9, de la empresa Space X de Elon Musk, se quedará en la Estación Espacial Internacional alrededor de dos meses y después se desplegará para iniciar la misión y tendrá una operación de un mínimo de 90 días, aunque la operación se puede alargar hasta que el satélite se caiga y se desintegre.

Franceline Segovia mencionó que para ella es una gran satisfacción ser parte de este proyecto, ya que los motiva e impulsa ver el nombre de su universidad con grandes instituciones como la NASA y confirmar que han hecho historia en México por ser el primer nanosatélite lanzado desde la Estación Espacial Internacional.

Es un hecho histórico para México y la UPAEP: rector

El rector Emilio Baños Ardavín consideró que la institución vivió un momento histórico tras el lanzamiento del primer nanosatélite mexicano: AzTechSat-1. Asimismo resaltó la importancia del trabajo en equipo para alcanzar los objetivos.

En entrevista tras el lanzamiento del nanosatélite, recordó que este proyecto se ambicionó hace poco más de tres años, desde que se presentó como propuesta, y que a pesar de las dudas logró concretarse este jueves con el lanzamiento

“Vivimos un momento histórico. Este tipo de ideas y de proyectos hay que tomárselos en serio. Este proyecto fue de alto riesgo. Siempre tuvimos la convicción de que se trató de un proyecto que nos permite un crecimiento de los estudiantes, de los docentes y de la institución entera”, comentó.

Por otra parte mencionó que se han tenido pláticas con el gobierno estatal para aprovechar el capital humano, asimismo mencionó que México ya es un jugador en la industria espacial pero puede ser un jugador mucho más relevante.

"Desde hace algunas semanas estamos en pláticas con el gobierno, vía la Secretaría de Desarrollo Económico, para comentar lo que nosotros visualizamos, el potencial de nuestra región para aprovechar el momento que tiene la industria aeroespacial, y si no hay cambio la próxima semana tendremos una reunión un poco más de trabajo para atraer inversiones y aprovechar el capital humano y el capital industrial", adelantó.

El nanosatélite AztechSat-1 tuvo una inversión de aproximadamente 800 mil dólares. Fue diseñado y construido por un grupo de 85 alumnos y docentes de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla en un plazo de 30 meses.

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