En un duelo plagado de emociones, Monarcas Morelia y el Club León quedaron empatados a 3 goles en la cancha del Morelos, dejando todo para la vuelta en territorio felino para conocer a uno de los semifinalistas de la Liguilla del fútbol mexicano.

A pesar de que fue un duelo emocionante por los aspectos futbolísticos, se manchó por la actitud de la afición amarilla, misma que no cesó en ocupar el grito homofóbico, mismo que ya es castigado a través del reglamento en la Liga MX.

El silbante Alfredo Peñaloza detuvo el cotejo por un momento al escuchar durante el duelo el grito, acercándose a los capitanes de ambos equipos para confirmar una detención total del duelo ante un segundo acto.

Los morelianos no comprendieron y siguieron con la misma insistencia en el despeje del arquero Rodolfo Cota, por lo que el árbitro decidió parar el duelo y solicitar que los jugadores salieran del campo.

Después de dicha acción, la afición se calmó y ya no insistieron con los gritos discriminatorios y si hubieran continuado, habrían vetado al estadio Morelos.

Esta acción continuará en todos los estadios del fútbol nacional, esperando que la afición entienda que no hay motivos para utilizar la palabra “puto” cuando despeje un portero, ya que, si continúan con esta tradición incómoda, persistirán los castigos durante y después de cada compromiso.