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Política
Advierten especialistas que el nuevo gobernador tendrá que sumar con la sociedad y conformar un buen gabinete
Tras las confrontaciones de las campañas de 2018 y 2019, Luis Miguel Barbosa Huerta deberá volver al papel de conciliador que mostró en el Senado, por el bien de Puebla, de acuerdo con conclusiones de académicos de laUniversidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
Cuando el ahora ganador de los comicios presidió el grupo legislativo, recordó Valente Tallab Gonzáles, director de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno, logró acuerdos y beneficios contrarios a las descalificaciones y guerra sucia de los últimos años.
"Fue un personaje conciliador, un personaje institucional, un personaje cercano a las distintas fracciones y gozó del reconocimiento de los distintos actores, sin importar colores", dijo.
Desde la perspectiva del académico, un factor a considerar como posible desestabilizador del próximo gobierno es la salud de Barbosa Huerta, que eventualmente podría sufrir alguna modificación.
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La académica de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno, Claudia Ramón Pérez, también destacó la importancia de cumplir con un gabinete con una correcta representación de jóvenes y mujeres, así como con funcionarios preparados y no que estén ahí por saldar favores.
En su intervención también hizo énfasis de lo costosa que resultó la elección extraordinaria de este año, frente a sólo un 33 por ciento de electores que decidieron salir a las urnas.
"Fue mucho dinero gastado, casi 500 millones en esta elección extraordinaria y sin embargo, con todo esto, ni lospartidos ni las autoridades ni los ciudadanos logramos contribuir a incrementar la cultura política; seguimos siendo muy básicos", dijo.
El análisis de la UPAEP incluyó una evaluación de qué ganaron y perdieron los partidos políticos respecto a los resultados que se obtuvieron en el proceso electoral de 2018.
Como el gran perdedor se observa al Partido de la Revolución Democrática (PRD), que, aunque en otros años dio vida a otros partidos vinculados con la izquierda, ahora está casi muerto, señaló el decano de Ciencias Sociales, Herminio Sánchez de la Barquera y Arroyo,
Aunque ganó Barbosa Huerta, el Partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) también fue un perdedor relevante pues obtuvo, como partido, menos votos que en 2018 y hubo un voto de castigo en la zona metropolitana que podría representar hartazgo de alcaldía y el nuevo gobierno federal, agregó.
Desde su perspectiva, el gran ganador fue el Partido del Trabajo (PT) que en 2018 casi desaparece y ahora se posiciona como cuarta fuerza política e impulsó al nuevo gobernador.
En el Partido Acción Nacional (PAN), agregó, refrendaron votos en la zona metropolitana a pesar de que ya no existe el respaldo de la estructura morenovallista y en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) conservaron fuerzas, sobre todo en municipios.
Los diferentes resultados, reconoció el decano, deben servir a los partidos políticos, sus militantes y dirigentespara reflexionar sobre qué hay que hacer de cara a las elecciones intermedias de 2021.
"Todos los partidos tienen que ver qué está pasando, por qué llegaron a esos resultados, para recomponerse" señaló el académico de la UPAEP.