Nación
Publican testimonio de una mujer esclavizada 22 años por una red de trata
La mujer cuenta que un día ella y varias mujeres vieron como asesinaban a un hombre y que por haber sido testigos las condenaron a muerte
La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) difundió un testimonio de una mujer que estuvo esclavizada durante 22 años por una red de tratantes que la obligaron a prostituirse.
En un video que publicó la CEAV se escucha que la mujer cuenta que cuando tenía 19 años conoció a un sujeto que le daba dinero y joyas y que se casó con él.
Cuando quedo embarazada el sujeto le dio una golpiza porque ella no quiso abortar y desde ahí comenzó a vivir un infierno.
La mujer cuenta que en cuanto nació su hija, el sujeto le dijo que ahora sí tenía que trabajar y la obligó a prostituirse.
El sujeto la llevó a un departamento en donde había decenas de personas y bajo amenazas la obligó a tener sexo con todos ellos.
“Nos llevaban a edificios donde habían 10, 20 mexicanos. Treinta en cada departamento y había que acostarse con todos. Si no lo hacías era una golpiza. Mientras yo trabajaba, él tocaba a la chiquita. Abusaba de la muchachita, de mi niña y luego la vendieron”.
En el edificio había drogas y unas personas secuestradas y cuando llegó la policía los detuvieron a todos los tratantes.
A ella la llevaron presa, le quitaron a su hija y le dijeron que la iban a lleva al DIF, pero la niña nunca llegó y le contaron después que a la niña la vendieron.
En su relato, la mujer cuenta que un día ella y varias mujeres vieron como asesinaban a un hombre y que por haber sido testigos las condenaron a muerte.
Las llevaron a unos terrenos de cultivo y las dejaron en ropa interior y asegura que un sujeto les disparó con una metralleta. Ella se desmayó, pero no sufrió ninguna herida. Supone que el sujeto fue a buscar gasolina para quemar los cuerpos de las mujeres.
Ella despertó y comenzó a correr entre los surcos y cuando logró llegar a la carretera una patrulla de soldados la rescató.
“Los soldados me vieron, me levantaron, me cogieron y me regresaron. Estuvimos en toda la república mexicana en el secuestro. No nos podíamos salir. Teníamossexo con soldados, federales y todos, pero no se podía hablar nada, la que hablaba moría. Yo fui cocinera de crack para ellos, cuando ya no quise prostituirme”.