La cifra de policías que a lo largo del 2018 han sido abatidos por células del crimen organizado en Puebla se ha incrementado a 12 casos en siete meses, sin que los autores materiales de los asesinatos hayan sido detenidos.

El caso más reciente ocurrió la madrugada de este sábado cuando cinco policías municipales de Huehuetlán El Grande y el tesorero municipal, fueron emboscados por al menos 15 sujetos a bordo de dos camionetas de modelo reciente.

Los sicarios abrieron fuego en contra de la patrulla P-001, abatiendo a dos oficiales que viajaban en la batea y a uno más que intentó huir. Otro policía y el tesorero municipal salvaron su vida pero resultaron heridos, y solo un elemento logró escapar y llegar a la comandancia sin lesión alguna.

Aunque la Fiscalía General del Estado no ha dado información sobre un posible móvil, fuentes extraoficiales señalaron que no se descarta que el caso esté relacionado con el crimen organizado que opera en la zona, ligado a Pedro Martínez Gómez, alias El Cuije, quien protagonizó una masacre el 2 de julio del 2017.

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Ejecutan a seis policías en Amozoc

Antes de la emboscada de Huehuetlán este sábado, el 15 de junio un suceso similar ocurrió en el municipio de Amozoc, donde seis elementos de la policía municipal fueron acorralados en la colonia Signoret de la localidad de Chachapa, para ser desarmados y ejecutados con disparos en la cabeza.

Sí bien tras la ejecución múltiple fueron detenidos el comisario y comandante de la corporación, hasta el momento no se les ha procesado por homicidio y, en caso de hacerlo, la Fiscalía procederá en su contra como coautores, mientras que los autores materiales siguen prófugos hasta el momento.

En este caso, también se descubrió una posible colusión con las células del crimen organizado que operan el robo de gas LP en la región, pues los uniformados acusaron que sus mandos protegían a estas mafias e impedían que los uniformados pudieran hacer su trabajo deteniendo a estas personas.

Muere policía estatal en tiroteo con narcomenudistas

Fue el 26 de marzo del 2018 cuando se registró el deceso del comandante de la policía estatal Filiberto Rugerio Serrano, durante un tiroteo con un grupo de narcomenudistas encabezado por Jonathan N., alias El Negro.

El enfrentamiento que tuvo lugar en la colonia Clavijero de la ciudad de Puebla, también dejó a un civil abatido y dos presuntos miembros del grupo criminal detenidos, sin embargo la Fiscalía General del Estado no ha logrado demostrar que ellos fueron los autores materiales del asesinato.

Asesinan a dos ministeriales en operativos contra robo de vehículos

Los agentes ministeriales también se encuentran en la lista de decesos del 2018.

El 8 de marzo, el oficial de la Agencia Estatal de Investigación, Roberto Ortega Padilla, de 62 años de edad y 28 de servicio, murió tras recibir varios disparos cuando realizaba una revisión a un vehículo con reporte de robo, en el municipio de Zacatlán.

Un operativo de la misma índole le costó la vida al agente Edilberto Navarro Ramos, quien con más de 13 años de servicio, falleció tras recibir un disparo con un arma calibre 223, realizado por sujetos que pretendían evitar el aseguramiento de vehículos robados en el municipio de Cañada Morelos, el pasado 29 de junio.

Los agentes baleados en cada uno de esos casos lograron salvar su vida tras ser llevados a hospitales de la región. Hasta la fecha, no hay personas detenidas por los asesinatos.

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