Jeane Dixon fue una astrologa que se hizo famosa por sus palabras, ya que predijo los asesinatos de los hermanos Kennedy y de John Lennon, además de la muerte de Marilyn Monroe.

Otros de los acontecimientos importantes que presagió fue el intento de asesinato del Papa Juan Pablo II y el escándalo Watergate, por el que tuvo que renunciar el presidente Nixon en 1974.

La llamada “vidente del capitolio” fue conocida por asesorar a varios presidentes de ese país.

Pero hay profecías de Dixon que se están cumpliendo, las cuales fueron escritas en su libro “Mi vida y mis profecías” de 1969.

En sus escritos habla sobre un polémico hombre que será presidente de Estados Unidos y llegará al poder con una “campaña que le hará mucho daño a nuestra nación, tanto aquí como en el extranjero”. Será, según anunció, un hombre proveniente de Nueva York y perteneciente a “la élite que controla Estados Unidos”.

 

El texto anterior hizo que muchos voltearan hacía el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El mayor miedo sobre las profecías es que Dixon relacionó a este hombre con la inminente llegada del anticristo, un personaje que someterá a todos con el engaño de implantar un mundo de paz y de justicia y será tan cruel que todos los tiranos “parecerán unos niños inocentes en comparación con él”.

Dará origen a una revolución en nuestra estructura social como jamás se ha visto antes. Fomentará la inquietud racial y el descontento general”, expresó.

Jeane Dixon fue una hija de unos adinerados inmigrantes alemanes que nació en las primeras décadas del siglo pasado en Wisconsin con el nombre de Lydia Emma Pinckert.

Desde muy joven recibió una estricta educación católica, aunque también sintió que tenía un don para la videncia, especialmente después que en una ocasión una gitana le leyera la mano y le dijera que sería una “famosa vidente” y que advertiría a gente célebre y poderosa.

Dixon no tuvo escrúpulos en aprovechar sus dones adivinatorios para ganar la lotería en más de 45 ocasiones, lo que aumentó todavía más su popularidad, según informa guioteca.com.

[relativa1]
[relativa2]
[relativa3]