En la final, Rebekah tuvo problemas al momento de preparar y cocer sus alimentos, ya que sufrió una quemadura; además de que no controló el fuego y se le quemó la carne.

Al enfrentar una crisis en la cocina, la menor volvió a romper en llanto como lo hizo en otras emisiones, algo que en redes sociales le costó muchas críticas.

Con el apoyo de sus padres, quienes estuvieron atrás de ella mientras cocinaba, la menor logró buenos platillos, pero no logró superar a Diego, quien al final fue el ganador de la segunda temporada  de MasterChef Junior.

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