Universidades
Trabaja BUAP en casco para astronautas y pilotos de aviones
Colabora con la Universidad de California y la Universidad Estatal de Moscú
Académicos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) trabajan en el desarrollo de un casco que permite contrarrestar los efectos en la estabilidad y la orientación que sufren los astronautas y los pilotos de aviones al enfrentar condiciones de microgravedad en sus tareas diarias.
Con el proyecto, los investigadores buscan atender un problema detectado en el ser humano cuando desarrolla actividades en el espacio o a miles de metros de la corteza terrestre.
La propuesta del grupo científico encabezado por Enrique Soto Eguibar, investigador del Instituto de Fisiología de la BUAP, busca que con el casco, se devuelva la sensación de atracción gravitatoria del ser humano con apoyo de un sistema basado en microsensores ubicados en la parte frontal del casco y un microcontrolador .
De acuerdo con el reporte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), desde 2002, junto con investigadores de la Universidad de California y de la Universidad Estatal de Moscú, la BUAP inició un proyecto para determinar la factibilidad de crear una prótesis vestibular con el uso de microgiróscopos vibracionales y microacelerómetros.
Tras diferentes experimentos, los investigadores de la máxima casa de estudios del estado detectaron que con órganos artificiales que pueden estar incluidos en un casco, se pueden imitar las acciones naturales del organismo.
Una vez con el dispositivo artificial vestibular, la investigación encontró dos vertientes: la aplicación médica a personas condaño vestibular y una vertiente potencial en la aeronáutica y en el rubro aeroespacial.
La propuesta diseñada cuenta con la capacidad de detectar vibraciones y desplazamientos. Los investigadores decidieron que el equipo no fuera implantable sino que con el uso de un casco se devolvieran sensación y estabilización a la persona.
Para los investigadores, el casco que devuelve la sensación de direccionalidad permitirá que en la microgravedad, los sujetos no padezcan algunas ilusiones que se presentan y puedan mantener la orientación y la estabilidad.
“El dispositivo de sustitución sensorial que se desarrolló puede tener una importante aplicabilidad en la astronáutica”, resalta el reporte de Conacyt.