El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, realiza una visita pastoral por Zona Centro de la Arquidiócesis para evaluar los trabajos religiosos y para sostener encuentros con enfermos, ancianos, fieles, reclusos del Centros de Readaptación Social (Cereso) y personas necesitadas de Tecamachalco.

“Me he dedicado a visitar a los hermanos internos del Cereso, he visitado a los enfermitos de los hospitales, he estado con los enfermitos y ancianitos en la misa de unción de los enfermos. La visita pastoral es un tiempo de motivación, es un tiempo de evaluación de los trabajos pastorales y es un tiempo para consolar, motivar, evaluar y para consolar si hubiera necesidad. A nuestros hermanos enfermitos y a nuestros hermanos internos, siempre una palabra de aliento”, comentó.

Durante su encuentro con enfermos y ancianos en la parroquia de Tecamachalco, Sánchez Espinosa llamó a los católicos  a no perder la esperanza pese a la adversidad y solicitó prestar especial atención por quienes pasan momentos complicados de salud.

Sánchez Espinosa pidió recibir la enfermedad con serenidad ya que forma parte de la vida del hombre y solicitó no desesperarse pese a las dificultades que se presentan.

“Con base a la recomendación de los apóstoles, la iglesia unge a nuestros enfermitos. Los unge para pedirle a Dios por su salud, los unge para pedir a Dios, si es su voluntad, que nos dé salud y si ya estamos muy malitos, muy enfermitos, el sacramento le sirve para prepararlo a bien morir. La unción de los enfermos es para pedir a Dios por nuestra salud. Pedimos por su salud para que les dé tranquilidad y serenidad en su corazón. Cuando estamos en paz con Dios, entonces, las dificultades de la vida las aceparemos”, comentó.

Como parte de su recorrido por la Zona Centro de la Arquidiócesis, Sánchez Espinosa sostuvo un encuentro con presos del Centro de Readaptación Social (Cereso), visitó los hospitales de la región de Tecamachalco y a lo largo del resto del día realizará un recorrido por diferentes comunidades de la zona.

“Mi presencia y la presencia de los misioneros es para darles una palabra de aliento, de ánimo y de esperanza. Ya dediqué tiempo para enfermos, para los internos y ahora visitaré algunas comunidades”, destacó.