Un interno del Centro de Reinserción Social de San Miguel (Cereso) movilizó a todo el personal de custodia de ese reclusorio, ya que durante el pase de lista nocturno no apareció y, ante la sospecha de que se había fugado, lo buscaron hasta en las ollas de la cocina.

De acuerdo con reportes extraoficiales, al realizar el pase de lista, los custodios se percataron que el recluso Israel, quien recientemente ingresó por el delito de robo, no se había presentado ni estaba en su celda 25 del dormitorio D.

De inmediato los custodios empezaron a buscarlo. Llegó la madrugada y el reo no aparecía, por lo que avisaron a la Dirección de Ceresos, quien ordenó que el turno completo –cerca de 70 elementos- buscara al interno por todo el penal.

Al amanecer, las autoridades no encontraron al prisionero y concluyeron que se les había escapado, por lo que al hacer el nuevo pase de lista, se sorprendieron de verlo aparecer como si nada, aunque tenía aspecto de  haber bebido alcohol en exceso y olía a basura.

Entonces Israel les explicó que por la tarde se había drogado y no quiso regresar a su celda, por lo cual decidió quedarse dormido en el basurero del reclusorio, donde al despertar sintió frío y, al ver que ya era hora del pase de lista, acudió a formarse como si nada hubiera pasado.