La medida que a partir de este día elimina las zonas geográficas “A” y “B” para establecer en el país un único salario mínimo, que se traduce en un ajuste en Puebla de un peso con 82 centavos, es insuficiente para atender los problemas económicos.

En el punto anterior coincidieron los académicos de la Universidad Iberoamericana Puebla y de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), Miguel Reyes, y Anselmo Chávez Capó, respectivamente, quienes resaltaron la necesidad de implementar acciones y planes para enfrentar los problemas económicos actuales.

Para los académicos, el escenario económico que enfrentan los mexicanos es cada vez más difícil pues ya no encuentran una salida ante la crisis que padecen cada día.

Miguel Reyes, académico de la Universidad Iberoamericana Puebla, resaltó que, actualmente el 75.79 por ciento de la población no alcanza un salario mínimo constitucional, es decir, ingresos para asegurar casa, sustento y educación.

Comentó que el aumento con la homologación es menor a los problemas relacionados con la devaluación del peso ante el dólar, los cuales, se traducen en aumentos automáticos de los precios de artículos tecnológicos, zapatos, ropa y bienes de consumo.

Para el especialista de la Ibero Puebla, la pobreza se nutre por los empleos que son mal remunerados y las empresas que están optando por no asegurar a sus trabajadores.

Por separado, el investigador de la UpaepAnselmo Chávez Capó, destacó la necesidad de eliminar el salario como la base para las diferentes multas que se aplican, aspecto que se traduce en un obstáculo para que se logre un mayor incremento en los salarios.

“Mientras las autoridades locales sigan utilizando como base el salario mínimo para el pago de infracciones y sanciones,  solo se provoca que el poco aumento que se generó con esta homologación, sea utilizado para el pago de sanciones. Es evidente que se debe de separar el salario mínimo de todas las multas, compromisos con el gobierno”, comentó.