Por segunda ocasión en tres semanas se abrió el concreto hidráulico del bulevar 5 de mayo para colocar alcantarillas a la altura del Centro de Convenciones, a fin de evitar inundaciones como las registradas el jueves pasado.

Esta obra fue inaugurada el 12 de febrero de 2013, tras destinar 92.6 millones pesos estatales y municipales, bajo un contrato a cargo de la empresa Cementos Mexicanos (Cemex).

Personal de la empresa realiza desde el viernes labores de cortado de los monobloques de concreto hidráulico y comenzó la colocación de alcantarillas en el carril que va de sur a norte, y que tiene un ancho de siete metros.

Debido a ello se redujo la circulación a dos carriles en el tramo de la 2 a la 10 oriente, a partir de las 21:00 horas del viernes 13 junio y se prevé que las tareas concluyan el 20 de junio.

La empresa encargada retiró las alcantarillas o bocas de tormenta que conducían el agua de la lluvia a un colector pluvial que fue construido en 1995.

Es importante recordar que el bulevar 5 de Mayo lleva el trazo del río San Francisco que corría por encima del nivel de las avenidas, por lo que se construyó un ducto con alta capacidad para captar  precipitaciones pluviales, pero sus bocatormentas o alcantarillas fueron tapadas con la nueva obra.

Aún en concreto hidráulico se planean las alcantarillas

A decir del presidente del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Puebla (CICEPAC), José de Jesús Alarcón Cardoso, existió una falta de planeación en el proyecto, ya que para obras de concreto se realizan zonas de huecos en los puntos con alcantarillas, para que no se rellenen o sólo se cubra una pequeña parte y ésta se troce sin afectar el monobloque.

De acuerdo con especialistas consultados, las intervenciones no durarán más de dos días en cada punto pues existen planos del lugar donde se encuentran los colectores pluviales y de alcantarillado, pero el daño a los unibloques de concreto acortarán la vida de la vialidad. 

El pasado  jueves 12 de junio se presentó una inundación en este bulevar, al igual que en otras vialidades recién intervenidas como el circuito Juan Pablo II y la calzada Zavaleta.

Es importante recordar que el tramo que se ubica a la altura de la 10 oriente, de norte a sur, frente al templo de San Francisco, fue intervenido hace tres semanas para colocar una rejilla para aguas pluviales que no fue contemplado en el proyecto original.