En marzo de 2025 fui enfático al señalar que José Manuel Alonso Orozco estaba detrás del paro en la facultad de Medicina que llevó al caos a la BUAP.
Entonces fungía como secretario general, mando que hoy ocupa Damián Hernández.
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Un año después, otra vez en marzo, arma la estrategia “universitaria” contra el proyecto del Cablebús. Es su forma de mostrar su desagrado por la buena relación institucional que han construido la rectoría y el gobierno del estado que va en detrimento de sus aspiraciones personales y, a la vez, afecta los planes de su gallo Ignacio Mier Velazco y su plan “B” con tufo salomónico.
En 2025, nunca imaginó que su estrategia de desbarrancar la reelección de la doctora Lilia Cedillo fracasaría, sería descubierto y terminaría ahí su sueño de convertirse en rector de la máxima casa de estudios.
Sin embargo, fue perdonado, debilidad que ha aprovechado para construir otro desorden interno aprovechando a estudiantes ligados a las organizaciones 28 de Octubre y Antorcha Campesina.
Hoy, nuevamente advierto que Alonso tiene que ver con la reactivación de grupos de choque que rechazan sistemáticamente el proyecto del Cablebús en Puebla y, coincidentemente, en marzo de 2026, concretamente el día 5, que fue cuando alumnos de la Benemérita marcharon contra el inicio de las obras del transporte por cable, acusando un falso ecocidio, llegando al parque Juárez para luego unirse con grupos de activistas que desembocaron en Casa Aguayo.
Los estudiantes de la BUAP que se han involucrado en los planes del “Oso” Alonso, no llegan ni a 100, fortalecidos por activistas. En 2025 pagaba 500 pesos por cabeza, aparte alimentos y los dejaba dormir en Ciudad Universitaria; hay quienes aseguran que también entregó armas a los líderes de las organizaciones citadas líneas arriba.
¿Cuánto es lo que paga en estos días?
¿Quién lo financia?
¿A qué intereses obedece?
Algunas de estas interrogantes ya han sido expuestas.
La gran mayoría universitaria nada tiene que ver con los planes de Alonso; apenas un puñado de estudiantes participan, los demás son activistas ligados al panismo, a medios de comunicación molestos por haber perdido el protagonismo que tuvieron con otras administraciones y a políticos que no les conviene el éxito del gobierno en turno porque altera sus ambiciones futuras.
POSDATA: Nunca ocultó José Manuel Alonso su proclividad por Ignacio Mier Velazco y la protección de un exgobernador; tampoco el respaldo que ha tenido de los vicerrectores Ygnacio Martínez Laguna y Jaime Vázquez, así como de la abogada Guadalupe Grajales, quien hoy está enojada y mañana también; mucho menos su relación con las organizaciones 28 de Octubre y Antorcha Campesina.